EL MODELO POLITICO SUIZO
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
Todo lo que está sucediendo en los países del África del Norte y fundamentalmente en el Medio Oriente, y lo que sucede en algunos países de Latinoamérica, Asia y Europa nos hace reflexionar sobre el origen de los problemas políticos y las crisis de ingobernabilidad que sufren estas naciones.
Es evidente que todas estas crisis tienen su raíz en las ambiciones de perpetuación en el poder por parte de los gobernantes, que una vez que llegan al cargo se atornillan en él y no permiten que más nadie pueda ocupar ese lugar, como si le perteneciera de manera vitalicia; y también en el ejercicio hegemónico y concentrado del poder en una sola persona. Unos se convierten en dictadores totalitarios y otros en presidentes autoritarios con fachadas democráticas pero que en el fondo persiguen los mismos fines: su eternización en el poder para ejercerlo de forma hegemónica.
Esta situación atenta contra dos de las características fundamentales de la democracia, como lo es la alternabilidad o alternancia en el ejercicio del cargo y contra el pluralismo político; lo cual genera frustraciones en el resto de la sociedad que pueden desembocar en situaciones peligrosas como las que vimos en Egipto, Túnez y Libia.
Ya decía en 1887 el historiador británico John Emerich Edward Dalkberg Acton, más conocido como Lord Acton, que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”; y Karl Lowenstein hablaba del “carácter demoníaco” del poder, y el hecho de que quienes lo detentan tienden a excederse o a abusar de él, por eso la limitación del poder es el centro de su Teoría de la Constitución.
Por esta razón, en muchos países del mundo, todo el que llega a ser Presidente de la Nación no quiere dejar de serlo y se aferran al poder por diversas vías y métodos, afectando gravemente el desarrollo democrático de ese país.
Ante este panorama, debemos voltear nuestra mirada hacia la búsqueda de un modelo político que elimine esta tentación y que garantice la pluralidad política y la alternabilidad democrática, eliminando el caudillismo.
Es así como encontramos un modelo cuasi perfecto y digno de imitar en Suiza, que a pesar de ser uno de los mejores sistemas democráticos del mundo, paradójicamente es el único país que adopta ese modelo.
Al contrario de lo que ocurre en la mayor parte de los Estados, el gobierno suizo no cuenta ni con Primer Ministro ni con Jefe de Estado permanente.
Desde 1848 el Poder Ejecutivo suizo está compuesto por siete miembros, a los que se denomina consejeros federales y que dirigen cada uno de los Departamentos Federales que existen; y en base a un principio de rotación, cada año, uno de ellos asume la presidencia del país.
Los siete Departamentos Federales, equivalentes a los Ministerios son: el Departamento Federal de Asuntos Exteriores; el Departamento Federal de Justicia y Policía; el Departamento Federal del Interior; el Departamento Federal de Medio Ambiente, Transportes, Energía y Comunicación; el Departamento Federal de Hacienda; el Departamento Federal de Defensa, Protección Civil y Deportes; y el Departamento Federal de Economía.
Esos Departamentos Federales son asignados a los cinco principales partidos políticos suizos, con lo cual se garantiza una verdadera pluralidad en el ejercicio del poder y verdaderos gobiernos de unidad nacional. Siendo las decisiones tomadas de manera consensual y colegiadas.
El consejero federal que cada año, siguiendo un turno de rotación, asume el cargo de Presidente de la Confederación Suiza no dispone de ningún poder adicional respecto a sus colegas; por lo que el presidente es solo un "primus inter pares", es decir, el primero entre sus pares.
Durante el año presidencial, el que está en turno solo dirige las sesiones del Consejo Federal y representa al gobierno en los actos públicos, tanto en Suiza como en el extranjero. En consecuencia, no existe en Suiza, la jefatura de gobierno o de Estado.
Esos consejeros federales no son elegidos directamente por el pueblo, sino por el Parlamento, y la duración de su mandato es de cuatro años. Durante ese periodo el Parlamento no puede obligar a un ministro a dimitir, y el Gobierno tampoco tiene la facultad de disolver el Parlamento.
Por su parte, el Parlamento suizo es el lugar donde se toman las decisiones más importantes; por lo que el “primer ciudadano” del país no es el presidente de la Confederación, sino el presidente del Parlamento, que también dura un año en el cargo.
Dicho Parlamento es bicameral, es decir, compuesto por dos cámaras: el Consejo Nacional (cámara baja), basado en una representación de los cantones proporcional a su número de habitantes, y el Consejo de los Estados (cámara alta), con dos diputados por cantón.
Ambas cámaras se reúnen solo en cuatro periodos de sesiones (uno por cada estación del año), con una duración de tres semanas cada periodo. Asimismo, las cámaras federales son un parlamento compuesto por no profesionales de la política, que cuando no están en periodo de sesiones, la mayor parte de sus miembros ejerce una profesión al margen de la política. Los parlamentarios no reciben un salario sino una indemnización anual.
Al analizar este modelo, observamos que puede ser la cura a nuestros males y el inicio de gobiernos verdaderamente democráticos, al no existir la posibilidad de que una sola persona concentre tanto poder en sus manos, ya que en este modelo no existe prácticamente la figura de Jefe de Estado, sino que se trata de un Presidente solo para fines representativos y de orden administrativo, pero que a su vez es temporal y rotativo. Además de que forma parte de un órgano colegiado plural que toma las decisiones de manera consensuada y no unilateralmente.
Este modelo se puede perfeccionar e implementarle mejoras tales como que en los Ministerios o Departamentos Federales también tengan una cuota de representación los gremios empresariales, de trabajadores y profesionales, por ejemplo y no solo los partidos políticos. No necesariamente tienen que ser siete ministerios, sino que pueden ser un poco más, para que así puedan tener participación más sectores de la sociedad en el gobierno.
En fin, el sistema político suizo, donde además existe una democracia participativa de consulta permanente al pueblo a través del referéndum, constituye un modelo interesante para acabar con los caudillos, dictadores, autócratas y tiranos del mundo que pretenden enquistarse en el poder y ejercer el mismo de una manera hegemónica y absoluta.
Si la crisis la generan presidentes enfermos de poder, entonces hay que modificar la institución presidencial para que ningún presidente se pueda enfermar de poder. De esta manera propongo el tema en el debate político internacional en estos tiempos de ejercicio autoritario y hegemónico del poder.
domingo, 27 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
ELECCIONES PRIMARIAS EN VENEZUELA
ELECCIONES PRIMARIAS PARA ELEGIR AL CANDIDATO PRESIDENCIAL DE LA OPOSICION EN VENEZUELA
Las elecciones primarias, en mi opinión, deben tener las siguientes características:
1)Deben realizarse antes de que finalice el año 2011. Preferiblemente en el mes de noviembre o diciembre.
2)Debe efectuarse una campaña electoral constructiva a base de propuestas y debe quedar prohibido cualquier tipo de ataques o descalificaciones entre los precandidatos presidenciales.
3)Deben realizarse por lo menos dos debates televisados sobre las propuestas de todos los precandidatos.
4)El tarjetón de votación debe llevar solo el nombre de los precandidatos y no debe hacer referencia a los partidos políticos que respaldan a cada uno.
5)El tarjetón de votación debe ser en forma circular o de torta para evitar posiciones ventajosas.
6)Debe darse cabida a todos los sectores independientes y de los partidos políticos para que tengan la misma oportunidad de postularse.
7)En esa misma elección primaria se debe someter también a votación el uso de una Tarjeta Única para las elecciones presidenciales o seguir utilizando las múltiples tarjetas de los diversos partidos políticos.
8)El precandidato ganador será el candidato presidencial de la oposición y el precandidato que quede en segundo lugar ocupará el cargo de Vicepresidente de la República.
Saludos
Dr. Álvaro Felipe Albornoz P.
Las elecciones primarias, en mi opinión, deben tener las siguientes características:
1)Deben realizarse antes de que finalice el año 2011. Preferiblemente en el mes de noviembre o diciembre.
2)Debe efectuarse una campaña electoral constructiva a base de propuestas y debe quedar prohibido cualquier tipo de ataques o descalificaciones entre los precandidatos presidenciales.
3)Deben realizarse por lo menos dos debates televisados sobre las propuestas de todos los precandidatos.
4)El tarjetón de votación debe llevar solo el nombre de los precandidatos y no debe hacer referencia a los partidos políticos que respaldan a cada uno.
5)El tarjetón de votación debe ser en forma circular o de torta para evitar posiciones ventajosas.
6)Debe darse cabida a todos los sectores independientes y de los partidos políticos para que tengan la misma oportunidad de postularse.
7)En esa misma elección primaria se debe someter también a votación el uso de una Tarjeta Única para las elecciones presidenciales o seguir utilizando las múltiples tarjetas de los diversos partidos políticos.
8)El precandidato ganador será el candidato presidencial de la oposición y el precandidato que quede en segundo lugar ocupará el cargo de Vicepresidente de la República.
Saludos
Dr. Álvaro Felipe Albornoz P.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
LA VISITA DE URIBE A HONDURAS
LA VISITA DE URIBE A HONDURAS
Por: Dr. Álvaro Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
24 de noviembre de 2010
La visita que realizó a Honduras el mejor Presidente que ha tenido Colombia en toda su historia, Álvaro Uribe Vélez, fue de gran importancia y vino a motivar a los hondureños y a generar mayor confianza en su gobierno.
De esta visita se puede deducir que el gobierno del Presidente Lobo está del lado de la democracia y la libertad, lo que ha traído tranquilidad al pueblo hondureño, que no ha comprendido ciertas posturas de su gobernante.
El ex Presidente Uribe fue uno de los pocos que apoyó a Honduras en sus momentos más difíciles vividos el año pasado y fue uno de los primeros en reconocer al gobierno del Presidente Lobo, después de resultar electo en unos comicios transparentes y con una altísima participación de electores. Por esta razón, Honduras le está muy agradecida y lo recibió con honores.
Es así como el Congreso Nacional lo condecoró con la Gran Cruz Placa de Oro y el Alcalde de Tegucigalpa le entregó las Llaves de la Ciudad y el Diploma de Visitante Distinguido, premiando su contribución a la democracia en Honduras y Latinoamérica.
El ex Presidente Uribe le recordó al noble pueblo hondureño que es ejemplo de valor civil y valor democrático al impedir que le impusieran un modelo foráneo fracasado. También, criticó a la OEA al señalar la mora de este organismo en reincorporar a Honduras a su seno, expresando que no es posible que prevalezcan aquellos que intentaron invadir a Honduras pasando sobre su soberanía y sus instituciones; haciendo clara alusión al régimen de Chávez.
Con su presencia Uribe realzó la dignidad y valentía del pueblo catracho y le dio un espaldarazo a su democracia. Además, en su visita impartió conferencias magistrales sobre el modelo económico que se debe seguir y sobre la importancia de promover e impulsar la libre iniciativa privada, erradicando los modelos socialistas-comunistas que pretenden estatizar todo el aparato productivo de un país.
En la disertación realizada en la universidad privada de mayor prestigio de Honduras, UNITEC, Uribe fue contundente al señalar que el comunismo en vez de erradicar la pobreza ha erradicado la riqueza; y que los regímenes comunistas han caído por la mala calidad de vida que generan en sus poblaciones.
Uribe explicó que las democracias que progresan y generan bienestar tienen como elementos fundamentales la seguridad, la libertad, la participación ciudadana, la cohesión social e instituciones independientes. Además, indicó que a la iniciativa privada se le debe exigir responsabilidad social; lo cual implica transparencia en la tributación, relación de beneficio con las comunidades y la necesidad de relaciones fraternas entre empresarios y trabajadores.
Por lo que Uribe vino a traer un mensaje de aliento, de optimismo y a dar buenos consejos al gobierno y a los empresarios hondureños sobre lo que se debe hacer. Ojalá lo hayan escuchado bien!
En fin, la visita del ex Presidente colombiano calma los ánimos en Honduras, genera confianza en el país y transmite un mensaje positivo para los inversionistas.
Y es así como el gobierno del Presidente Lobo, tal como lo recomendó Uribe, debe ofrecer seguridad a las inversiones y esa seguridad debe ser en tres ámbitos: una seguridad física erradicando la delincuencia, los secuestros y el narcotráfico; una seguridad legal o jurídica brindando leyes estables y favorables a la inversión; y una seguridad política evitando prácticas expropiatorias o confiscatorias.
Asimismo, debemos tener en cuenta que el modelo que propone Uribe y que implementó con éxito en Colombia, es la antítesis del modelo del llamado socialismo del siglo XXI de los países del ALBA que ha generado miseria, hambre, pobreza y gobiernos autoritarios y corruptos, violadores de derechos humanos.
Por eso protestan los seguidores de esa ideología, la visita de Uribe, porque saben que es un líder que propugna por los valores de la democracia, la paz y la libertad y que su discurso va en contra de la implantación de la cultura del odio y de la lucha de clases que promueve el socialismo del siglo XXI.
En conclusión, podemos afirmar que la visita del Ex Presidente Álvaro Uribe a Honduras dio nuevos ánimos y generó un clima de confianza en los ciudadanos en torno al gobierno del Presidente Lobo, ya que constituyó un signo positivo que demuestra la tendencia ideológica y posición democrática que es apoyada por la inmensa mayoría del pueblo catracho, tal como lo indica la encuesta de latinobarómetro recientemente efectuada.
Si Honduras logra aplicar los consejos de Uribe, no me cabe la menor duda de que muy pronto se verá el desarrollo económico y el progreso social en esta gran y hermosa nación, superando la pobreza y de esta manera se erradicará definitivamente el fantasma de un gobierno populista o comunista.
Por: Dr. Álvaro Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
24 de noviembre de 2010
La visita que realizó a Honduras el mejor Presidente que ha tenido Colombia en toda su historia, Álvaro Uribe Vélez, fue de gran importancia y vino a motivar a los hondureños y a generar mayor confianza en su gobierno.
De esta visita se puede deducir que el gobierno del Presidente Lobo está del lado de la democracia y la libertad, lo que ha traído tranquilidad al pueblo hondureño, que no ha comprendido ciertas posturas de su gobernante.
El ex Presidente Uribe fue uno de los pocos que apoyó a Honduras en sus momentos más difíciles vividos el año pasado y fue uno de los primeros en reconocer al gobierno del Presidente Lobo, después de resultar electo en unos comicios transparentes y con una altísima participación de electores. Por esta razón, Honduras le está muy agradecida y lo recibió con honores.
Es así como el Congreso Nacional lo condecoró con la Gran Cruz Placa de Oro y el Alcalde de Tegucigalpa le entregó las Llaves de la Ciudad y el Diploma de Visitante Distinguido, premiando su contribución a la democracia en Honduras y Latinoamérica.
El ex Presidente Uribe le recordó al noble pueblo hondureño que es ejemplo de valor civil y valor democrático al impedir que le impusieran un modelo foráneo fracasado. También, criticó a la OEA al señalar la mora de este organismo en reincorporar a Honduras a su seno, expresando que no es posible que prevalezcan aquellos que intentaron invadir a Honduras pasando sobre su soberanía y sus instituciones; haciendo clara alusión al régimen de Chávez.
Con su presencia Uribe realzó la dignidad y valentía del pueblo catracho y le dio un espaldarazo a su democracia. Además, en su visita impartió conferencias magistrales sobre el modelo económico que se debe seguir y sobre la importancia de promover e impulsar la libre iniciativa privada, erradicando los modelos socialistas-comunistas que pretenden estatizar todo el aparato productivo de un país.
En la disertación realizada en la universidad privada de mayor prestigio de Honduras, UNITEC, Uribe fue contundente al señalar que el comunismo en vez de erradicar la pobreza ha erradicado la riqueza; y que los regímenes comunistas han caído por la mala calidad de vida que generan en sus poblaciones.
Uribe explicó que las democracias que progresan y generan bienestar tienen como elementos fundamentales la seguridad, la libertad, la participación ciudadana, la cohesión social e instituciones independientes. Además, indicó que a la iniciativa privada se le debe exigir responsabilidad social; lo cual implica transparencia en la tributación, relación de beneficio con las comunidades y la necesidad de relaciones fraternas entre empresarios y trabajadores.
Por lo que Uribe vino a traer un mensaje de aliento, de optimismo y a dar buenos consejos al gobierno y a los empresarios hondureños sobre lo que se debe hacer. Ojalá lo hayan escuchado bien!
En fin, la visita del ex Presidente colombiano calma los ánimos en Honduras, genera confianza en el país y transmite un mensaje positivo para los inversionistas.
Y es así como el gobierno del Presidente Lobo, tal como lo recomendó Uribe, debe ofrecer seguridad a las inversiones y esa seguridad debe ser en tres ámbitos: una seguridad física erradicando la delincuencia, los secuestros y el narcotráfico; una seguridad legal o jurídica brindando leyes estables y favorables a la inversión; y una seguridad política evitando prácticas expropiatorias o confiscatorias.
Asimismo, debemos tener en cuenta que el modelo que propone Uribe y que implementó con éxito en Colombia, es la antítesis del modelo del llamado socialismo del siglo XXI de los países del ALBA que ha generado miseria, hambre, pobreza y gobiernos autoritarios y corruptos, violadores de derechos humanos.
Por eso protestan los seguidores de esa ideología, la visita de Uribe, porque saben que es un líder que propugna por los valores de la democracia, la paz y la libertad y que su discurso va en contra de la implantación de la cultura del odio y de la lucha de clases que promueve el socialismo del siglo XXI.
En conclusión, podemos afirmar que la visita del Ex Presidente Álvaro Uribe a Honduras dio nuevos ánimos y generó un clima de confianza en los ciudadanos en torno al gobierno del Presidente Lobo, ya que constituyó un signo positivo que demuestra la tendencia ideológica y posición democrática que es apoyada por la inmensa mayoría del pueblo catracho, tal como lo indica la encuesta de latinobarómetro recientemente efectuada.
Si Honduras logra aplicar los consejos de Uribe, no me cabe la menor duda de que muy pronto se verá el desarrollo económico y el progreso social en esta gran y hermosa nación, superando la pobreza y de esta manera se erradicará definitivamente el fantasma de un gobierno populista o comunista.
martes, 12 de octubre de 2010
LA REELECCION INDEFINIDA PRESIDENCIAL
LA REELECCION INDEFINIDA PRESIDENCIAL
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
catrachovenezolano@gmail.com
Muchas Constituciones consagran que los gobiernos son republicanos, democráticos, alternativos y pluralistas.
En este sentido, tenemos que la alternabilidad es la posibilidad real de que los gobernantes cambien periódicamente mediante mecanismos legales, principalmente electorales, a fin de que determinados partidos o personas no se perpetúen en el poder, lo cual es por esencia antidemocrático.
Podemos afirmar que este rasgo es expresión concreta de la llamada pluralidad, y supone la existencia de partidos políticos con diferentes doctrinas ideológicas que aspiran al poder, y que generalmente se alternan en su ejercicio según lo determine el pueblo mediante las elecciones periódicas, libres y transparentes.
Los gobiernos democráticos, constitucionales, republicanos, pero sobre todo decentes, no deben ser de décadas ni mucho menos eternos. La alternabilidad o alternancia, en sí misma, se justifica con facilidad. El constitucionalista Duverger, decía que es una medida precautelar contra la tendencia opresora de aquellos que se entronizan en el Poder. También lo decía Simón Bolívar en su famosa frase del Discurso de Angostura que todos conocemos: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Pero también está la necesidad de rendición de cuentas por parte del gobernante. Un presidente que sabe que permanecerá mucho tiempo en el poder, tiende a administrar los recursos con impudicia, porque de confirmarse su continuismo, está seguro que no tendrá que rendirle cuentas a nadie de sus arbitrariedades y desmanes.
Una de las características básicas de todo gobierno medianamente civilizado, es sin dudas, la alternabilidad democrática. La alternabilidad, es la renovación, el refrescamiento, es el oxígeno limpio que nutre los pulmones de la libertad y la democracia. Lo opuesto a este principio republicano, son las pretensiones de perpetuidad en el poder, es el impedir un relevo en la conducción del país.
Así tenemos, entonces, que la reelección indefinida o perpetua, atenta contra los principios básicos de una democracia y contra los propios cimientos de la República.
Ahora bien, las Constituciones son instrumentos para poner freno al ejercicio del poder, para limitarlo en beneficio del colectivo. Las Constituciones no son ligas de goma que se pueden estirar a la medida del gobernante de turno. Son pactos sociales que se deben respetar. Dentro de esos pactos sociales hay principios fundamentales que son intangibles, pétreos o inmodificables, que no se pueden alterar así lo quiera la mayoría de la población; porque justamente garantizan y preservan a la sociedad de manipulaciones mesiánicas y populistas que a la final acaben con los bienes tutelados por la Constitución, entre ellos la democracia y la República como forma de gobierno. Esos principios fundamentales no pueden estar sometidos ni siquiera a mayorías circunstanciales que pueden ser producto de esquizofrenias sociales o colectivas o de manipulaciones logradas a través del abuso del poder y el uso de sofismas jurídicos.
Entre esos principios fundamentales protegidos por la Constitución está el principio republicano de la alternancia en el poder o principio de alternabilidad.
Este principio de la alternabilidad es un bien tan preciado, que en algunas Constituciones se llega al punto de considerar como delito de traición a la patria, la infracción a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, el cual es tipificado como obligatorio. Así lo hace la Constitución de Honduras en su artículo 4; la cual además en su artículo 239, establece una sanción de cese en el ejercicio del cargo y una inhabilitación política por un periodo de 10 años, para todo aquel que quebrante esta disposición constitucional o proponga su modificación por cualquier vía.
La reelección indefinida vulnera el principio de alternabilidad, porque permite o hace posible que una misma persona se mantenga en el poder sin limitación temporal alguna. Y eso es justamente, lo que pretende evitar ese principio.
No se pueden confundir los principios “electivo” y “alternativo”, ya que son dos principios diferentes. El hecho de que el presidente pueda ser elegido en votaciones universales no quiere decir que sea alternativo. La elección no implica la alternabilidad. Son principios diferentes y no se pueden manipular. La circunstancia de que el pueblo tenga la posibilidad de escoger cada periodo un nuevo presidente no implica el respeto a la alternabilidad, la cual se da sólo si existe una limitación temporal al ejercicio del poder que permita que otros ciudadanos se alternen en el mismo.
En el continente americano ninguna de las democracias existentes consagra la reelección indefinida. Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos contemplan una sola reelección inmediata. Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Chile, El Salvador, Panamá, Perú y Uruguay permiten la reelección luego de transcurrido uno o más períodos de gobierno. Honduras, Guatemala, México y Paraguay prohíben absolutamente la reelección presidencial. Todas estas constituciones establecen límites temporales en la duración de los mandatos presidenciales precisamente para proteger y garantizar el principio republicano de la alternabilidad. Solo los regímenes antidemocráticos de Venezuela y Nicaragua, contemplan ahora la reelección indefinida presidencial, impuesta por mecanismos inconstitucionales en ambos países.
Nadie puede eliminar este principio de la alternabilidad, ningún Presidente ni ninguna Asamblea Nacional Constituyente. Ningún pueblo puede cambiar este principio fundamental. Hacerlo, sería la destrucción de los cimientos de la República y de la democracia. Sería el asesinato de la Constitución y por consiguiente del pueblo mismo; como ocurrió en Venezuela al aprobarse la enmienda constitucional que consagró la reelección indefinida.
En conclusión podemos afirmar que las reelecciones presidenciales son perniciosas y no son convenientes para las naciones, y las reelecciones indefinidas o perpetuas son antidemocráticas y antirrepublicanas, y son la vía para la instauración de dictaduras de fachada democrática.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
catrachovenezolano@gmail.com
Muchas Constituciones consagran que los gobiernos son republicanos, democráticos, alternativos y pluralistas.
En este sentido, tenemos que la alternabilidad es la posibilidad real de que los gobernantes cambien periódicamente mediante mecanismos legales, principalmente electorales, a fin de que determinados partidos o personas no se perpetúen en el poder, lo cual es por esencia antidemocrático.
Podemos afirmar que este rasgo es expresión concreta de la llamada pluralidad, y supone la existencia de partidos políticos con diferentes doctrinas ideológicas que aspiran al poder, y que generalmente se alternan en su ejercicio según lo determine el pueblo mediante las elecciones periódicas, libres y transparentes.
Los gobiernos democráticos, constitucionales, republicanos, pero sobre todo decentes, no deben ser de décadas ni mucho menos eternos. La alternabilidad o alternancia, en sí misma, se justifica con facilidad. El constitucionalista Duverger, decía que es una medida precautelar contra la tendencia opresora de aquellos que se entronizan en el Poder. También lo decía Simón Bolívar en su famosa frase del Discurso de Angostura que todos conocemos: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Pero también está la necesidad de rendición de cuentas por parte del gobernante. Un presidente que sabe que permanecerá mucho tiempo en el poder, tiende a administrar los recursos con impudicia, porque de confirmarse su continuismo, está seguro que no tendrá que rendirle cuentas a nadie de sus arbitrariedades y desmanes.
Una de las características básicas de todo gobierno medianamente civilizado, es sin dudas, la alternabilidad democrática. La alternabilidad, es la renovación, el refrescamiento, es el oxígeno limpio que nutre los pulmones de la libertad y la democracia. Lo opuesto a este principio republicano, son las pretensiones de perpetuidad en el poder, es el impedir un relevo en la conducción del país.
Así tenemos, entonces, que la reelección indefinida o perpetua, atenta contra los principios básicos de una democracia y contra los propios cimientos de la República.
Ahora bien, las Constituciones son instrumentos para poner freno al ejercicio del poder, para limitarlo en beneficio del colectivo. Las Constituciones no son ligas de goma que se pueden estirar a la medida del gobernante de turno. Son pactos sociales que se deben respetar. Dentro de esos pactos sociales hay principios fundamentales que son intangibles, pétreos o inmodificables, que no se pueden alterar así lo quiera la mayoría de la población; porque justamente garantizan y preservan a la sociedad de manipulaciones mesiánicas y populistas que a la final acaben con los bienes tutelados por la Constitución, entre ellos la democracia y la República como forma de gobierno. Esos principios fundamentales no pueden estar sometidos ni siquiera a mayorías circunstanciales que pueden ser producto de esquizofrenias sociales o colectivas o de manipulaciones logradas a través del abuso del poder y el uso de sofismas jurídicos.
Entre esos principios fundamentales protegidos por la Constitución está el principio republicano de la alternancia en el poder o principio de alternabilidad.
Este principio de la alternabilidad es un bien tan preciado, que en algunas Constituciones se llega al punto de considerar como delito de traición a la patria, la infracción a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, el cual es tipificado como obligatorio. Así lo hace la Constitución de Honduras en su artículo 4; la cual además en su artículo 239, establece una sanción de cese en el ejercicio del cargo y una inhabilitación política por un periodo de 10 años, para todo aquel que quebrante esta disposición constitucional o proponga su modificación por cualquier vía.
La reelección indefinida vulnera el principio de alternabilidad, porque permite o hace posible que una misma persona se mantenga en el poder sin limitación temporal alguna. Y eso es justamente, lo que pretende evitar ese principio.
No se pueden confundir los principios “electivo” y “alternativo”, ya que son dos principios diferentes. El hecho de que el presidente pueda ser elegido en votaciones universales no quiere decir que sea alternativo. La elección no implica la alternabilidad. Son principios diferentes y no se pueden manipular. La circunstancia de que el pueblo tenga la posibilidad de escoger cada periodo un nuevo presidente no implica el respeto a la alternabilidad, la cual se da sólo si existe una limitación temporal al ejercicio del poder que permita que otros ciudadanos se alternen en el mismo.
En el continente americano ninguna de las democracias existentes consagra la reelección indefinida. Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos contemplan una sola reelección inmediata. Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Chile, El Salvador, Panamá, Perú y Uruguay permiten la reelección luego de transcurrido uno o más períodos de gobierno. Honduras, Guatemala, México y Paraguay prohíben absolutamente la reelección presidencial. Todas estas constituciones establecen límites temporales en la duración de los mandatos presidenciales precisamente para proteger y garantizar el principio republicano de la alternabilidad. Solo los regímenes antidemocráticos de Venezuela y Nicaragua, contemplan ahora la reelección indefinida presidencial, impuesta por mecanismos inconstitucionales en ambos países.
Nadie puede eliminar este principio de la alternabilidad, ningún Presidente ni ninguna Asamblea Nacional Constituyente. Ningún pueblo puede cambiar este principio fundamental. Hacerlo, sería la destrucción de los cimientos de la República y de la democracia. Sería el asesinato de la Constitución y por consiguiente del pueblo mismo; como ocurrió en Venezuela al aprobarse la enmienda constitucional que consagró la reelección indefinida.
En conclusión podemos afirmar que las reelecciones presidenciales son perniciosas y no son convenientes para las naciones, y las reelecciones indefinidas o perpetuas son antidemocráticas y antirrepublicanas, y son la vía para la instauración de dictaduras de fachada democrática.
martes, 28 de septiembre de 2010
DESPUES DEL 26 DE SEPTIEMBRE
DESPUES DEL 26 DE SEPTIEMBRE
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
dr.alvaroalbornoz@gmail.com
Como lo había señalado en mi análisis previo a las elecciones, la realidad de Venezuela solo podía ser estudiada después del proceso de las parlamentarias del 26 de septiembre, ya que ese evento iba a configurar una nueva situación socio política.
En efecto, se realizaron las elecciones con una participación de más del 66% de los electores y los resultados fueron gratamente sorprendentes, debido a que a pesar de las trampas del régimen, del control absoluto que ejerce sobre el CNE, de los abusos y violaciones a la ley que hubo durante la campaña, de las intimidaciones y agresiones al electorado, de los retrasos y maniobras para impedir el voto de cientos de personas, a pesar de que el primer boletín oficial de resultados se dio casi a las tres de la madrugada, levantando sospechas y suspicacias y a pesar del fraude legal que hizo el gobierno al aplicar el método salamandra o “gerrymandering” para la nueva distribución de las circunscripciones electorales; sin embargo la oposición democrática obtuvo más del 52% de los votos populares y pudo obtener 65 diputados. Si no se hubiese modificado la Ley Orgánica de Procesos Electorales, la oposición hubiese obtenido 86 diputados y no 65; y el gobierno habría obtenido 79 diputados y no 98.
Esta extraña e injusta situación es igual a que en un partido de futbol un árbitro decida que los goles del adversario valen 10 puntos y los nuestros solo valen 5 puntos.
Fue una verdadera proeza por parte de los venezolanos que no están de acuerdo con el sistema comunista que se quiere imponer en el país y que optaron por una Asamblea plural como debe ser en toda democracia.
Es así como esta nueva composición del Parlamento venezolano hace que se puedan frenar algunas iniciativas legislativas que no sean convenientes a los intereses nacionales e impide además que el partido oficialista pueda nombrar a los titulares de los otros poderes a su antojo.
Ahora el régimen ya no tendrá una Asamblea de focas sumisas que solo aplaudan sus locuras, sino que será un órgano donde se tengan que discutir y debatir las cosas, donde exista una mayor contraloría por parte de la sociedad y donde se pueda ejercer una mayor presión sobre el gobierno de Chávez a fin de obstaculizarle su plan de destrucción nacional.
Los 65 diputados de oposición tendrán el reto de quebrarle la mayoría simple al gobierno y hacer que varios de ellos “brinquen la talanquera” y se unan a la bancada democrática. Esto es muy factible que ocurra, porque si en la actual Asamblea que era 100% chavista, terminaron pasándose a la oposición alrededor de 20 diputados, con más razón en la nueva Asamblea al haber 65 diputados opositores, los chavistas tendrán menos miedo de cambiarse.
Esta elección es de suma importancia para el país porque en la Asamblea Nacional se hacen las Leyes nacionales, se proponen enmiendas y reformas a la Constitución, se controla al gobierno y la administración pública nacional, se decretan amnistías, se discute y aprueba el presupuesto nacional, se autorizan créditos adicionales al presupuesto, se autoriza al Presidente para celebrar contratos de interés nacional, se da voto de censura al Vicepresidente y a los Ministros, se autoriza el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, se autoriza el nombramiento del Procurador General de la República y de los Embajadores, se vela por los intereses y autonomía de los Estados, se autoriza la salida del Presidente de la República del territorio nacional por más de cinco días, se aprueban por Ley los tratados internacionales, se aprueba la declaratoria de incapacidad física o mental del Presidente de la República, se autoriza el enjuiciamiento del Presidente de la República, y se califica el abandono del cargo por parte del Presidente de la República como falta absoluta; entre otras cosas.
Entrando en los números, son 165 diputados que conforman la Asamblea Nacional, por lo que la mayoría simple, se logra con 83 bancas (PSUV las obtuvo). Con esta mayoría se aprueban las Leyes Ordinarias, las iniciativas para enmendar y reformar la Constitución y otras materias específicamente mencionadas en el texto constitucional, como aprobar la declaratoria de incapacidad física o mental del Presidente de la República, autorizar el enjuiciamiento del Presidente de la República y calificar el abandono del cargo por parte del Presidente de la República como falta absoluta; además de elegir la junta directiva de la Asamblea Nacional.
Con la mayoría calificada de las dos terceras partes, es decir 110 diputados, se aprueban las Leyes Orgánicas, se aprueba la designación de los Magistrados en el Tribunal Supremo de Justicia, el Fiscal General de la República, el Defensor del pueblo, el Contralor General de la República, los Rectores del Consejo Nacional Electoral; y se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente.
Con la mayoría calificada de las tres quintas partes, es decir 99 votos, se aprueban las Leyes Habilitantes (Ley que autoriza al Presidente de la República para dictar Decretos con Fuerza de Ley en las materias que se delegan) y se le da el voto de censura al Vice Presidente de la República y a los Ministros e incluso se puede destituirlos.
Por lo que la oposición no podrá, por ahora, modificar o derogar las leyes dictadas por el régimen chavista; pero si podrá impedir que se sigan haciendo o reformando leyes orgánicas inconvenientes para el país y también puede impedir que se le siga habilitando a Chávez para que legisle por vía de Decretos-Leyes, a menos que el régimen compre los votos del partido Patria Para Todos (PPT) que obtuvo 2 diputados, lo cual le daría mayoría calificada de las 3/5 partes.
Asimismo, puede la oposición obligar a negociar al régimen para el nombramiento de los titulares de los demás poderes (Judicial, Ciudadano y Electoral) a fin de que se designen a personas idóneas y no a vasallos de Chávez, ya que se necesitan 110 votos para hacer estos nombramientos.
Igualmente puede la oposición reclamar y dejar al descubierto ante la opinión pública todas las barbaridades que se cometen en el proceso de elaboración de leyes y fijar su posición con respecto al contenido de las mismas.
Puede presentar mociones para que se discutan problemas graves del país y para denunciar irregularidades del gobierno y aunque a lo mejor no se aprueben, sin embargo todo el país se enterará de lo ocurrido.
En fin, ha sido un logro importante el haber recuperado 65 escaños parlamentarios para comenzar a hacer una fisura institucional al régimen cleptocrático de Chávez y seguir animando al despertar del pueblo.
La tarea no es fácil y hay que seguir luchando por recuperar la democracia y libertad perdida en Venezuela, y para eso los diputados de oposición electos deben trabajar como un solo bloque y bajo una misma fracción parlamentaria que le de coherencia a sus posiciones e intervenciones.
Por otra parte, la oposición democrática debe profundizar su trabajo en aquellos estados o zonas del país donde no fue favorecida con el voto popular con un plan intenso de actividades y visitas de sus líderes más prominentes para lograr convertirse en mayoría en esas regiones también.
Pero no podemos cantar victoria antes de tiempo. Sabemos que nos enfrentamos a un régimen corrupto y autócrata que no tiene escrúpulos a la hora de actuar y que va a hacer todo lo posible para impedir la labor de nuestros diputados.
El régimen comunista en estos tres meses que faltan para que tomen posesión de sus cargos los nuevos diputados, acelerará la aprobación de leyes que consoliden sus nefastos propósitos y que terminen de destruir lo poco que queda de país. Además, impedirá a los nuevos representantes acudir a la sede del Parlamento con sus hordas de asesinos a sueldo que rondan el Palacio Legislativo y en fin algo inventarán, al mejor estilo de lo que le hicieron al alcalde Ledezma, para que no puedan ejercer sus funciones como lo quiso el pueblo.
Como conclusión, debemos luchar por modificar el perverso sistema de elección que no representa a la verdadera voluntad de la ciudadanía y que significa un fraude a la soberanía popular. Se debe abolir la redistribución de los circuitos electorales que hizo arbitrariamente el régimen para verse favorecido, aún perdiendo en votos.
Por lo que también podemos concluir que de una Asamblea ilegítima como la actual que solo fue electa por el 8% del electorado del país y cuyos resultados oficiales nunca fueron publicados por el Consejo Nacional Electoral, pasamos a una Asamblea Nacional que tampoco es representativa de la voluntad popular en virtud del fraude legal que hizo el gobierno y su método de la salamandra, y lo peor del caso es que esta nueva Asamblea legislará, en principio, hasta el 2015, siendo el Parlamento del Presidente que se llegue a elegir en el 2012, en caso de darse esas elecciones.
La lucha continúa, de no tener diputados ahora tenemos 65, y no se puede descartar ninguna otra vía constitucional y democrática para terminar con esta pesadilla que hoy ahoga a los venezolanos, que ha generado un éxodo masivo y que tiene convertida a Venezuela en una de las peores economías del mundo.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
dr.alvaroalbornoz@gmail.com
Como lo había señalado en mi análisis previo a las elecciones, la realidad de Venezuela solo podía ser estudiada después del proceso de las parlamentarias del 26 de septiembre, ya que ese evento iba a configurar una nueva situación socio política.
En efecto, se realizaron las elecciones con una participación de más del 66% de los electores y los resultados fueron gratamente sorprendentes, debido a que a pesar de las trampas del régimen, del control absoluto que ejerce sobre el CNE, de los abusos y violaciones a la ley que hubo durante la campaña, de las intimidaciones y agresiones al electorado, de los retrasos y maniobras para impedir el voto de cientos de personas, a pesar de que el primer boletín oficial de resultados se dio casi a las tres de la madrugada, levantando sospechas y suspicacias y a pesar del fraude legal que hizo el gobierno al aplicar el método salamandra o “gerrymandering” para la nueva distribución de las circunscripciones electorales; sin embargo la oposición democrática obtuvo más del 52% de los votos populares y pudo obtener 65 diputados. Si no se hubiese modificado la Ley Orgánica de Procesos Electorales, la oposición hubiese obtenido 86 diputados y no 65; y el gobierno habría obtenido 79 diputados y no 98.
Esta extraña e injusta situación es igual a que en un partido de futbol un árbitro decida que los goles del adversario valen 10 puntos y los nuestros solo valen 5 puntos.
Fue una verdadera proeza por parte de los venezolanos que no están de acuerdo con el sistema comunista que se quiere imponer en el país y que optaron por una Asamblea plural como debe ser en toda democracia.
Es así como esta nueva composición del Parlamento venezolano hace que se puedan frenar algunas iniciativas legislativas que no sean convenientes a los intereses nacionales e impide además que el partido oficialista pueda nombrar a los titulares de los otros poderes a su antojo.
Ahora el régimen ya no tendrá una Asamblea de focas sumisas que solo aplaudan sus locuras, sino que será un órgano donde se tengan que discutir y debatir las cosas, donde exista una mayor contraloría por parte de la sociedad y donde se pueda ejercer una mayor presión sobre el gobierno de Chávez a fin de obstaculizarle su plan de destrucción nacional.
Los 65 diputados de oposición tendrán el reto de quebrarle la mayoría simple al gobierno y hacer que varios de ellos “brinquen la talanquera” y se unan a la bancada democrática. Esto es muy factible que ocurra, porque si en la actual Asamblea que era 100% chavista, terminaron pasándose a la oposición alrededor de 20 diputados, con más razón en la nueva Asamblea al haber 65 diputados opositores, los chavistas tendrán menos miedo de cambiarse.
Esta elección es de suma importancia para el país porque en la Asamblea Nacional se hacen las Leyes nacionales, se proponen enmiendas y reformas a la Constitución, se controla al gobierno y la administración pública nacional, se decretan amnistías, se discute y aprueba el presupuesto nacional, se autorizan créditos adicionales al presupuesto, se autoriza al Presidente para celebrar contratos de interés nacional, se da voto de censura al Vicepresidente y a los Ministros, se autoriza el empleo de misiones militares venezolanas en el exterior o extranjeras en el país, se autoriza el nombramiento del Procurador General de la República y de los Embajadores, se vela por los intereses y autonomía de los Estados, se autoriza la salida del Presidente de la República del territorio nacional por más de cinco días, se aprueban por Ley los tratados internacionales, se aprueba la declaratoria de incapacidad física o mental del Presidente de la República, se autoriza el enjuiciamiento del Presidente de la República, y se califica el abandono del cargo por parte del Presidente de la República como falta absoluta; entre otras cosas.
Entrando en los números, son 165 diputados que conforman la Asamblea Nacional, por lo que la mayoría simple, se logra con 83 bancas (PSUV las obtuvo). Con esta mayoría se aprueban las Leyes Ordinarias, las iniciativas para enmendar y reformar la Constitución y otras materias específicamente mencionadas en el texto constitucional, como aprobar la declaratoria de incapacidad física o mental del Presidente de la República, autorizar el enjuiciamiento del Presidente de la República y calificar el abandono del cargo por parte del Presidente de la República como falta absoluta; además de elegir la junta directiva de la Asamblea Nacional.
Con la mayoría calificada de las dos terceras partes, es decir 110 diputados, se aprueban las Leyes Orgánicas, se aprueba la designación de los Magistrados en el Tribunal Supremo de Justicia, el Fiscal General de la República, el Defensor del pueblo, el Contralor General de la República, los Rectores del Consejo Nacional Electoral; y se convoca a una Asamblea Nacional Constituyente.
Con la mayoría calificada de las tres quintas partes, es decir 99 votos, se aprueban las Leyes Habilitantes (Ley que autoriza al Presidente de la República para dictar Decretos con Fuerza de Ley en las materias que se delegan) y se le da el voto de censura al Vice Presidente de la República y a los Ministros e incluso se puede destituirlos.
Por lo que la oposición no podrá, por ahora, modificar o derogar las leyes dictadas por el régimen chavista; pero si podrá impedir que se sigan haciendo o reformando leyes orgánicas inconvenientes para el país y también puede impedir que se le siga habilitando a Chávez para que legisle por vía de Decretos-Leyes, a menos que el régimen compre los votos del partido Patria Para Todos (PPT) que obtuvo 2 diputados, lo cual le daría mayoría calificada de las 3/5 partes.
Asimismo, puede la oposición obligar a negociar al régimen para el nombramiento de los titulares de los demás poderes (Judicial, Ciudadano y Electoral) a fin de que se designen a personas idóneas y no a vasallos de Chávez, ya que se necesitan 110 votos para hacer estos nombramientos.
Igualmente puede la oposición reclamar y dejar al descubierto ante la opinión pública todas las barbaridades que se cometen en el proceso de elaboración de leyes y fijar su posición con respecto al contenido de las mismas.
Puede presentar mociones para que se discutan problemas graves del país y para denunciar irregularidades del gobierno y aunque a lo mejor no se aprueben, sin embargo todo el país se enterará de lo ocurrido.
En fin, ha sido un logro importante el haber recuperado 65 escaños parlamentarios para comenzar a hacer una fisura institucional al régimen cleptocrático de Chávez y seguir animando al despertar del pueblo.
La tarea no es fácil y hay que seguir luchando por recuperar la democracia y libertad perdida en Venezuela, y para eso los diputados de oposición electos deben trabajar como un solo bloque y bajo una misma fracción parlamentaria que le de coherencia a sus posiciones e intervenciones.
Por otra parte, la oposición democrática debe profundizar su trabajo en aquellos estados o zonas del país donde no fue favorecida con el voto popular con un plan intenso de actividades y visitas de sus líderes más prominentes para lograr convertirse en mayoría en esas regiones también.
Pero no podemos cantar victoria antes de tiempo. Sabemos que nos enfrentamos a un régimen corrupto y autócrata que no tiene escrúpulos a la hora de actuar y que va a hacer todo lo posible para impedir la labor de nuestros diputados.
El régimen comunista en estos tres meses que faltan para que tomen posesión de sus cargos los nuevos diputados, acelerará la aprobación de leyes que consoliden sus nefastos propósitos y que terminen de destruir lo poco que queda de país. Además, impedirá a los nuevos representantes acudir a la sede del Parlamento con sus hordas de asesinos a sueldo que rondan el Palacio Legislativo y en fin algo inventarán, al mejor estilo de lo que le hicieron al alcalde Ledezma, para que no puedan ejercer sus funciones como lo quiso el pueblo.
Como conclusión, debemos luchar por modificar el perverso sistema de elección que no representa a la verdadera voluntad de la ciudadanía y que significa un fraude a la soberanía popular. Se debe abolir la redistribución de los circuitos electorales que hizo arbitrariamente el régimen para verse favorecido, aún perdiendo en votos.
Por lo que también podemos concluir que de una Asamblea ilegítima como la actual que solo fue electa por el 8% del electorado del país y cuyos resultados oficiales nunca fueron publicados por el Consejo Nacional Electoral, pasamos a una Asamblea Nacional que tampoco es representativa de la voluntad popular en virtud del fraude legal que hizo el gobierno y su método de la salamandra, y lo peor del caso es que esta nueva Asamblea legislará, en principio, hasta el 2015, siendo el Parlamento del Presidente que se llegue a elegir en el 2012, en caso de darse esas elecciones.
La lucha continúa, de no tener diputados ahora tenemos 65, y no se puede descartar ninguna otra vía constitucional y democrática para terminar con esta pesadilla que hoy ahoga a los venezolanos, que ha generado un éxodo masivo y que tiene convertida a Venezuela en una de las peores economías del mundo.
viernes, 17 de septiembre de 2010
LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS EN VENEZUELA
LAS ELECCIONES PARLAMENTARIAS EN VENEZUELA
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
17 de septiembre de 2010
Faltan pocos días para que se celebren las elecciones parlamentarias en Venezuela. Se elegirán 165 diputados a la Asamblea Nacional (antiguo Congreso Nacional) y 12 diputados al Parlamento Latinoamericano. Será un día histórico y trascendente para todos los venezolanos porque de esa elección puede depender el futuro del país y que se comience a detener la instauración del comunismo.
Será un día difícil por muchas razones. Una de ellas es que el fantasma del fraude electoral siempre estará presente y por eso los venezolanos no confiamos en el Consejo Nacional Electoral, ya que es un ente absolutamente parcializado con el régimen que destruye a la nación.
Se irá a votar con un registro electoral totalmente viciado donde, según los expertos, existen entre 3 millones a 5 millones de electores virtuales. Se irá a votar con un sinnúmero de personas con 3 y hasta 5 cédulas falsas que le permiten suplantar a electores y votar por ellos. Se irá a votar bajo un proceso totalmente desigual donde el régimen abusa del poder utilizando los recursos públicos para su campaña electoral y para beneficiar a sus nefastos candidatos. Se irá a votar en un proceso donde el Teniente Coronel encadena a diario y por muchas horas a las emisoras de radio y televisión para engañar al pueblo y distorsionar la realidad. Se irá a votar a sabiendas de que el resultado, de ser favorable a la oposición, no será reconocido por el señor Chávez o a sabiendas de que el régimen obstaculizará por todos los medios posibles la gestión de los diputados demócratas tal como ya lo ha hecho con el Alcalde Antonio Ledezma y con todos los Gobernadores de oposición. Se irá a votar a sabiendas que las máquinas de votación son totalmente vulnerables y controlables por el régimen, quien tiene bajo su poder a la CANTV y al CNE.
Sin embargo; la mayoría decidió ir a votar y confiar en Dios en que puede ser una oportunidad para comenzar a salir de la pesadilla en que vivimos. La gente quiere salir democráticamente de este atolladero y no permitir un río de sangre como desea el régimen del terror que gobierna al país. La gente tiene miedo a utilizar otras vías de lucha porque saben que la dictadura nos aniquilaría sin rubor con todas las armas de guerra que ha comprado y repartido en sus milicias y seguidores. Sabemos que las Fuerzas Armadas perdieron su dignidad y que no nos defenderán ante los atropellos del régimen. Por eso el pueblo se siente desamparado y desesperado en esta difícil lucha, donde ni siquiera contamos con los organismos internacionales ni gobiernos extranjeros, quienes se hacen la vista gorda ante las gravísimas y reiteradas violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela y quienes prefieren no entrometerse a cambio de jugosos cheques producto de nuestra riqueza petrolera que es ilegalmente utilizada para estos fines.
Así que, como la decisión mayoritaria ha sido votar y cambiar a la vergonzosa Asamblea Nacional, el próximo 26 de septiembre puede plantear diversos escenarios:
El primero, que gane la oposición y obtenga mayoría calificada, lo cual la facultará para tomar decisiones trascendentes que permitan desmontar el sistema totalitario y hegemónico que ha impuesto Chávez. Este sería el escenario ideal.
El segundo escenario es que gane el partido de gobierno y no permitan que se desmonte el sistema comunista que se ha venido diseñando. Pero siempre habrán diputados de oposición que se podrán convertir en piedritas en el zapato para hacerles menos fácil la tarea al régimen. Muchos dicen que es preferible tener algunos diputados que no tener ninguno. Además, estos diputados tendrán la labor de convencer a los diputados electos por el chavismo de que salten la talanquera y se unan a la oposición. Si en la actual Asamblea que era 100% roja rojita se le voltearon a Chávez casi 20 diputados, seguramente en una nueva Asamblea que tenga entre 70 y 80 diputados de oposición, que es lo menos que puede obtener, los saltos de bando serán aún mayores y más rápidos.
Pero nada será tan fácil. Hay que recordar que quien gobierna al país no es un demócrata ni una persona civilizada y que hará todo lo que esté a su alcance para perpetuarse en el poder y para seguir manteniendo su hegemonía. Esperemos que los diputados que salgan electos o que el régimen permita que salgan electos, sean hombres y mujeres valientes, con principios morales sólidos y que tengan el coraje necesario para enfrentar sin miedo al totalitarismo cleptocrático de Chávez y sus secuaces.
Este segundo escenario puede ser producto de un mega fraude y en ese caso nace el derecho al desconocimiento de las elecciones y su impugnación ante los organismos nacionales e internacionales e inclusive el derecho a la rebelión civil legitimada de que hablaba Santo Tomás de Aquino.
De manera que los análisis de la situación política de Venezuela se deben hacer a partir del 27 de septiembre, cuando ya se tenga claro el panorama de la conformación de la Asamblea Nacional; aunque estos nuevos diputados asumen sus cargos en enero de 2011 y en esos 3meses de ínterin puede ocurrir cualquier cosa por parte del siniestro régimen.
Por ahora ya el país decidió que va a votar el 26 de septiembre. Esperemos que se defienda con dignidad un eventual triunfo si nos es arrebatado y que los diputados electos no vendan su conciencia al régimen.
Sin embargo, para salir de esta penosa situación es necesario que todos nos unamos y hagamos un consenso en los métodos y estrategias, porque mientras estemos dispersos y cada quien con una estrategia diferente será más difícil la salida.
La mayoría de los venezolanos queremos que termine esta pesadilla y deseamos que en Venezuela exista Paz, Democracia, Libertad y Progreso. Pero hay un sector que busca solo la vía electoral como método; otro sector que busca vías violentas; otro sector que busca vías internacionales; otro sector que propicia la desobediencia civil, otro sector que exige la renuncia de Chávez, etc. Y lo peor es que cada sector descalifica al otro y lo insulta por no compartir la misma estrategia. Es decir, que aún teniendo todos el mismo objetivo, cada grupo tiene una estrategia y un método diferente y por eso el resultado no ha sido positivo o favorable. Cuando todos logremos un consenso y trabajemos juntos en una sola estrategia o que todos trabajemos en todas las estrategias alternativamente o simultáneamente, ese día lograremos el objetivo común. Y ahí radica la verdadera unidad. Mientras tanto es importante que no existan peleas entre los que tenemos el mismo objetivo. Nuestros adversarios son otros.
Que Dios bendiga a Venezuela y la libre de tanta maldad!
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
17 de septiembre de 2010
Faltan pocos días para que se celebren las elecciones parlamentarias en Venezuela. Se elegirán 165 diputados a la Asamblea Nacional (antiguo Congreso Nacional) y 12 diputados al Parlamento Latinoamericano. Será un día histórico y trascendente para todos los venezolanos porque de esa elección puede depender el futuro del país y que se comience a detener la instauración del comunismo.
Será un día difícil por muchas razones. Una de ellas es que el fantasma del fraude electoral siempre estará presente y por eso los venezolanos no confiamos en el Consejo Nacional Electoral, ya que es un ente absolutamente parcializado con el régimen que destruye a la nación.
Se irá a votar con un registro electoral totalmente viciado donde, según los expertos, existen entre 3 millones a 5 millones de electores virtuales. Se irá a votar con un sinnúmero de personas con 3 y hasta 5 cédulas falsas que le permiten suplantar a electores y votar por ellos. Se irá a votar bajo un proceso totalmente desigual donde el régimen abusa del poder utilizando los recursos públicos para su campaña electoral y para beneficiar a sus nefastos candidatos. Se irá a votar en un proceso donde el Teniente Coronel encadena a diario y por muchas horas a las emisoras de radio y televisión para engañar al pueblo y distorsionar la realidad. Se irá a votar a sabiendas de que el resultado, de ser favorable a la oposición, no será reconocido por el señor Chávez o a sabiendas de que el régimen obstaculizará por todos los medios posibles la gestión de los diputados demócratas tal como ya lo ha hecho con el Alcalde Antonio Ledezma y con todos los Gobernadores de oposición. Se irá a votar a sabiendas que las máquinas de votación son totalmente vulnerables y controlables por el régimen, quien tiene bajo su poder a la CANTV y al CNE.
Sin embargo; la mayoría decidió ir a votar y confiar en Dios en que puede ser una oportunidad para comenzar a salir de la pesadilla en que vivimos. La gente quiere salir democráticamente de este atolladero y no permitir un río de sangre como desea el régimen del terror que gobierna al país. La gente tiene miedo a utilizar otras vías de lucha porque saben que la dictadura nos aniquilaría sin rubor con todas las armas de guerra que ha comprado y repartido en sus milicias y seguidores. Sabemos que las Fuerzas Armadas perdieron su dignidad y que no nos defenderán ante los atropellos del régimen. Por eso el pueblo se siente desamparado y desesperado en esta difícil lucha, donde ni siquiera contamos con los organismos internacionales ni gobiernos extranjeros, quienes se hacen la vista gorda ante las gravísimas y reiteradas violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela y quienes prefieren no entrometerse a cambio de jugosos cheques producto de nuestra riqueza petrolera que es ilegalmente utilizada para estos fines.
Así que, como la decisión mayoritaria ha sido votar y cambiar a la vergonzosa Asamblea Nacional, el próximo 26 de septiembre puede plantear diversos escenarios:
El primero, que gane la oposición y obtenga mayoría calificada, lo cual la facultará para tomar decisiones trascendentes que permitan desmontar el sistema totalitario y hegemónico que ha impuesto Chávez. Este sería el escenario ideal.
El segundo escenario es que gane el partido de gobierno y no permitan que se desmonte el sistema comunista que se ha venido diseñando. Pero siempre habrán diputados de oposición que se podrán convertir en piedritas en el zapato para hacerles menos fácil la tarea al régimen. Muchos dicen que es preferible tener algunos diputados que no tener ninguno. Además, estos diputados tendrán la labor de convencer a los diputados electos por el chavismo de que salten la talanquera y se unan a la oposición. Si en la actual Asamblea que era 100% roja rojita se le voltearon a Chávez casi 20 diputados, seguramente en una nueva Asamblea que tenga entre 70 y 80 diputados de oposición, que es lo menos que puede obtener, los saltos de bando serán aún mayores y más rápidos.
Pero nada será tan fácil. Hay que recordar que quien gobierna al país no es un demócrata ni una persona civilizada y que hará todo lo que esté a su alcance para perpetuarse en el poder y para seguir manteniendo su hegemonía. Esperemos que los diputados que salgan electos o que el régimen permita que salgan electos, sean hombres y mujeres valientes, con principios morales sólidos y que tengan el coraje necesario para enfrentar sin miedo al totalitarismo cleptocrático de Chávez y sus secuaces.
Este segundo escenario puede ser producto de un mega fraude y en ese caso nace el derecho al desconocimiento de las elecciones y su impugnación ante los organismos nacionales e internacionales e inclusive el derecho a la rebelión civil legitimada de que hablaba Santo Tomás de Aquino.
De manera que los análisis de la situación política de Venezuela se deben hacer a partir del 27 de septiembre, cuando ya se tenga claro el panorama de la conformación de la Asamblea Nacional; aunque estos nuevos diputados asumen sus cargos en enero de 2011 y en esos 3meses de ínterin puede ocurrir cualquier cosa por parte del siniestro régimen.
Por ahora ya el país decidió que va a votar el 26 de septiembre. Esperemos que se defienda con dignidad un eventual triunfo si nos es arrebatado y que los diputados electos no vendan su conciencia al régimen.
Sin embargo, para salir de esta penosa situación es necesario que todos nos unamos y hagamos un consenso en los métodos y estrategias, porque mientras estemos dispersos y cada quien con una estrategia diferente será más difícil la salida.
La mayoría de los venezolanos queremos que termine esta pesadilla y deseamos que en Venezuela exista Paz, Democracia, Libertad y Progreso. Pero hay un sector que busca solo la vía electoral como método; otro sector que busca vías violentas; otro sector que busca vías internacionales; otro sector que propicia la desobediencia civil, otro sector que exige la renuncia de Chávez, etc. Y lo peor es que cada sector descalifica al otro y lo insulta por no compartir la misma estrategia. Es decir, que aún teniendo todos el mismo objetivo, cada grupo tiene una estrategia y un método diferente y por eso el resultado no ha sido positivo o favorable. Cuando todos logremos un consenso y trabajemos juntos en una sola estrategia o que todos trabajemos en todas las estrategias alternativamente o simultáneamente, ese día lograremos el objetivo común. Y ahí radica la verdadera unidad. Mientras tanto es importante que no existan peleas entre los que tenemos el mismo objetivo. Nuestros adversarios son otros.
Que Dios bendiga a Venezuela y la libre de tanta maldad!
sábado, 31 de julio de 2010
SEGUNDA CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE PIÑERA
SEGUNDA CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE SEBASTIAN PIÑERA
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario Venezolano
catrachovenezolano@gmail.com
31 de julio de 2010.
Ciudadano
Excelentísimo Presidente Constitucional de la República de Chile
Dr. Sebastián Piñera Echenique
Su Despacho.-
Por medio de la presente, tengo el honor de dirigirme de nuevo a Usted, en mi condición de ciudadano latinoamericano y defensor de la democracia y la libertad; a fin de agradecerle el reconocimiento oficial que hizo en el día de ayer del legítimo y constitucional gobierno de la República de Honduras presidido por el Lic. Porfirio Lobo Sosa.
Con este acto se hizo justicia y se apoya a los gobiernos democráticos del mundo los cuales se encuentran en minoría frente a los regímenes autoritarios.
En este sentido, su gobierno ratificó que se trató de una elección presidencial transparente donde participaron todos los partidos políticos que hacen vida legal en HONDURAS, que fue dirigida por un órgano electoral independiente y autónomo como lo es el Tribunal Supremo Electoral, que fue convocada de conformidad con lo dispuesto en la Constitución Nacional y leyes del país, con la participación de votantes más alta de la historia catracha; y que contó con la presencia de muchos observadores internacionales.
Con el reconocimiento de Chile se alivia el gran daño que un pequeño grupo de países subordinados a los dictámenes del Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, quien ejerce la presidencia de la República de Venezuela, pretenden hacerle a Honduras al mantenerla aislada del concierto internacional de naciones.
Esta actitud de su gobierno respeta el orden jurídico internacional y apoya la soberanía de la República de Honduras, la cual tiene derecho a vivir en paz, democracia y libertad y a no adoptar un modelo político y económico denominado “Socialismo del Siglo XXI” que ha traído hambre, más pobreza, desempleo, violaciones a los derechos humanos, persecuciones a la disidencia política, cierre de medios de comunicación, destrucción del aparato productivo nacional, odios y divisiones de clases, eliminación de la propiedad privada y de la seguridad jurídica y alianzas con fuerzas oscuras y peligrosas.
Presidente Piñera, tal como se lo señalé en la carta que le envié el día 23 de mayo de 2010, usted es un hombre de leyes y defensor de la democracia; y hoy nos sentimos complacidos y felices por su justa y valiente decisión.
Ha demostrado usted que es un Presidente que defiende los principios democráticos y la libertad de los pueblos. El reconocimiento a Honduras, es un gran paso y un testimonio contundente de su gallardía.
México también reconoció en el día de hoy al gobierno de Honduras, lo cual es recibido con beneplácito para los que amamos a esta nación centro americana.
Le extiendo mis más sentidas felicitaciones y le pido siga ayudando a Honduras para que logre normalizar totalmente sus relaciones internacionales y para que Chile invierta y realice negocios en esta maravillosa nación llena de bellezas naturales y de gente noble.
Sin más a que hacer referencia, deseándole éxito en su gestión de gobierno, me suscribo de Usted.
Atentamente;
Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Ciudadano Latinoamericano
catrachovenezolano@gmail.com
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario Venezolano
catrachovenezolano@gmail.com
31 de julio de 2010.
Ciudadano
Excelentísimo Presidente Constitucional de la República de Chile
Dr. Sebastián Piñera Echenique
Su Despacho.-
Por medio de la presente, tengo el honor de dirigirme de nuevo a Usted, en mi condición de ciudadano latinoamericano y defensor de la democracia y la libertad; a fin de agradecerle el reconocimiento oficial que hizo en el día de ayer del legítimo y constitucional gobierno de la República de Honduras presidido por el Lic. Porfirio Lobo Sosa.
Con este acto se hizo justicia y se apoya a los gobiernos democráticos del mundo los cuales se encuentran en minoría frente a los regímenes autoritarios.
En este sentido, su gobierno ratificó que se trató de una elección presidencial transparente donde participaron todos los partidos políticos que hacen vida legal en HONDURAS, que fue dirigida por un órgano electoral independiente y autónomo como lo es el Tribunal Supremo Electoral, que fue convocada de conformidad con lo dispuesto en la Constitución Nacional y leyes del país, con la participación de votantes más alta de la historia catracha; y que contó con la presencia de muchos observadores internacionales.
Con el reconocimiento de Chile se alivia el gran daño que un pequeño grupo de países subordinados a los dictámenes del Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, quien ejerce la presidencia de la República de Venezuela, pretenden hacerle a Honduras al mantenerla aislada del concierto internacional de naciones.
Esta actitud de su gobierno respeta el orden jurídico internacional y apoya la soberanía de la República de Honduras, la cual tiene derecho a vivir en paz, democracia y libertad y a no adoptar un modelo político y económico denominado “Socialismo del Siglo XXI” que ha traído hambre, más pobreza, desempleo, violaciones a los derechos humanos, persecuciones a la disidencia política, cierre de medios de comunicación, destrucción del aparato productivo nacional, odios y divisiones de clases, eliminación de la propiedad privada y de la seguridad jurídica y alianzas con fuerzas oscuras y peligrosas.
Presidente Piñera, tal como se lo señalé en la carta que le envié el día 23 de mayo de 2010, usted es un hombre de leyes y defensor de la democracia; y hoy nos sentimos complacidos y felices por su justa y valiente decisión.
Ha demostrado usted que es un Presidente que defiende los principios democráticos y la libertad de los pueblos. El reconocimiento a Honduras, es un gran paso y un testimonio contundente de su gallardía.
México también reconoció en el día de hoy al gobierno de Honduras, lo cual es recibido con beneplácito para los que amamos a esta nación centro americana.
Le extiendo mis más sentidas felicitaciones y le pido siga ayudando a Honduras para que logre normalizar totalmente sus relaciones internacionales y para que Chile invierta y realice negocios en esta maravillosa nación llena de bellezas naturales y de gente noble.
Sin más a que hacer referencia, deseándole éxito en su gestión de gobierno, me suscribo de Usted.
Atentamente;
Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Ciudadano Latinoamericano
catrachovenezolano@gmail.com
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