domingo, 6 de enero de 2013

La Interpretación del artículo 231 CRBV

La Interpretación del artículo 231 CRBV Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P. Doctor en Derecho Constitucional dr.alvaroalbornoz@gmail.com Venezuela atraviesa por una profunda crisis política con consecuencias jurídicas debido al estado de salud del señor Hugo Chávez, quien a pesar de estar inhabilitado para ser electo Presidente, debido a su condición de militar activo de conformidad con el artículo 330 constitucional, ganó mediante un sistema electoral fraudulento, las elecciones del pasado 7 de octubre, burlándose de todo el país al mentir sobre su estado de salud y haberse postulado a sabiendas que tenía un cáncer mortal que tarde o temprano lo postraría en una cama y no le permitiría gobernar. En estas circunstancias, Chávez partió para Cuba a mediados de diciembre para someterse a una operación y desde entonces no se ha vuelto a ver ni a oír, dejando a Venezuela bajo un manto de incertidumbre e inestabilidad política ante la toma de posesión que debe realizar el 10 de enero de este año para iniciar el nuevo período de gobierno. Ahora bien, ante la posible ausencia de Chávez el 10 de enero, se presentan varias interrogantes políticas que tienen que ser resueltas jurídicamente en el marco de la Constitución Nacional. Es necesario, entonces partir de lo dispuesto en el artículo 231 CRBV para poder hacer el análisis respectivo. Artículo 231: “El candidato elegido o candidata elegida tomará posesión del cargo de Presidente o Presidenta de la República el diez de enero del primer año de su período constitucional, mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el Presidente o Presidenta de la República no pudiese tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia”. Para comenzar hay que señalar que el juramento es un requisito indispensable y solemne para poder entrar en ejercicio del cargo. Sin ese juramento de cumplir fielmente lo dispuesto en la Constitución, no puede dar inicio el candidato electo su período de gobierno. Es un acto solemne, formal, necesario, que no se puede obviar ni sustituir. Asimismo, la Constitución es clara al establecer que ese juramento debe hacerse obligatoriamente ante la Asamblea Nacional y el día 10 de enero del primer año del período constitucional, el cual inicia este año 2013. En este sentido, la Asamblea Nacional tiene su sede en la ciudad de Caracas, de conformidad con el artículo 18 de la Constitución; el cual autoriza a trasladar ese asiento a otros lugares de la República; es decir, dentro de los límites territoriales de Venezuela, que son los que correspondían a la Capitanía General de Venezuela antes de la transformación política iniciada el 19 de abril de 1810, con las modificaciones resultantes de los tratados y laudos arbitrales no viciados de nulidad, tal como lo establece el artículo 10 de la Carta Magna venezolana. Igualmente, preceptúa el artículo 231 comentado, que si por alguna razón sobrevenida el Presidente no pueda tomar posesión ante la Asamblea Nacional entonces lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia. Esta disposición ha estado consagrada en casi todas las Constituciones de Venezuela, incluida la anterior de 1961. Esto se ha previsto así, previendo algún conflicto político entre el Presidente electo y el Parlamento o para evitar que algún conflicto político interno del órgano legislativo impida al Presidente tomar posesión. Es decir, que el Presidente prestaría juramento ante el Tribunal Supremo de Justicia por causas imputables a la Asamblea Nacional y no por causas imputables al propio Presidente electo. Y en ese caso, el juramento debe hacerse en la misma fecha, o sea, el 10 de enero. Aclarado esto, entramos a analizar la situación que se puede presentar llegado el día 10 de enero en caso de que Hugo Chávez no se presente ante la Asamblea Nacional a prestar juramento. En este sentido, la Constitución de Venezuela establece un sistema de faltas absolutas y de faltas temporales, que se explica a continuación: El artículo 233 consagra las faltas absolutas del Presidente de la República, las cuales pueden ocurrir “antes” de tomar posesión del cargo y “después” de la toma de posesión; y en cada caso varía la persona que asume el cargo de Presidente provisional: En el primero, asume el Presidente de la Asamblea Nacional y se debe proceder a una nueva elección presidencial dentro de los 30 días consecutivos siguientes y en el segundo, asume el Vicepresidente Ejecutivo y se debe convocar una nueva elección presidencial dentro de los 30 días consecutivos siguientes, siempre que la falta absoluta se produzca dentro de los primeros 4 años del período constitucional, ya que si se produce dentro de los 2 últimos años, el Vicepresidente Ejecutivo asumiría la Presidencia de la República hasta completar dicho periodo. El artículo 234 regula las faltas temporales del Presidente de la República, las cuales de acuerdo a la interpretación literal de la norma constitucional, solo son aplicables al Presidente en ejercicio; es decir, “después” de haber tomado posesión del cargo, ya que las mismas son suplidas por el Vicepresidente Ejecutivo y para que exista este funcionario, debe haber sido nombrado previamente por el Presidente, el cual sólo puede hacerlo, una vez juramentado ante la Asamblea Nacional o en su defecto ante el Tribunal Supremo de Justicia. Ahora bien, las faltas absolutas pueden ocurrir por alguna de estas causales: 1. Muerte. 2. Renuncia. 3. Destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia. 4. Incapacidad física o mental permanente certificada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional. 5. Abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional. 6. Revocación popular del mandato. Siendo esto así y sabiendo que es un hecho público, notorio y comunicacional que el señor Hugo Chávez se encuentra hospitalizado desde hace varias semanas en Cuba por una grave enfermedad y que no se tienen evidencias fehacientes de vida debido al misterioso tratamiento de la situación dado por el gobierno, o certeza plena de que el candidato electo se vaya a presentar el próximo 10 de enero ante la Asamblea Nacional a prestar juramento de su cargo; ya se ha debido nombrar una comisión o junta médica de alto nivel para verificar si efectivamente el señor está vivo o no, y si está vivo, determinar si tendrá la capacidad física o mental para asumir el cargo el 10 de enero; de lo contrario se debe declarar la falta absoluta y proceder a convocar a nuevas elecciones, tal como lo dispone la Constitución de Venezuela. La Constitución de 1961 era un poco más flexible en la regulación de esta situación ya que los artículos 186 y 187 establecían lo siguiente: Artículo 186: “El candidato electo tomará posesión del cargo de Presidente de la República mediante juramento ante las Cámaras reunidas en sesión conjunta, dentro de los diez primeros días de aquel en que deben instalarse en sus sesiones ordinarias del año en que comience el período constitucional. Si por cualquier circunstancia no pudiere prestar el juramento ante las Cámaras en sesión conjunta, lo hará ante la Corte Suprema de Justicia. Cuando el Presidente electo no tomare posesión dentro del término previsto en este artículo, el Presidente saliente resignará sus poderes ante la persona llamada a suplirlo provisionalmente en caso de falta absoluta, según el artículo siguiente, quién los ejercerá con el carácter de Encargado de la Presidencia de la República hasta que el primero asuma el cargo”. Artículo 187: “Cuando se produzca falta absoluta del Presidente electo antes de tomar posesión, se procederá a nueva elección universal y directa en la fecha que señalen las Cámaras en sesión conjunta. Cuando la falta absoluta se produzca después de la toma de posesión, las Cámaras procederán, dentro de los treinta días siguientes, a elegir, por votación secreta y en sesión conjunta convocada expresamente, un nuevo Presidente por el resto del período constitucional. En este caso no se aplicará lo dispuesto en el único aparte del artículo 184. En uno y otro caso, mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente del Congreso; a falta de éste, el Vice-Presidente del mismo, y, en su defecto, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia”. (Negritas y subrayado mío). Como se observa, la Constitución de 1961 no establecía una fecha fija para la juramentación como lo hace la Constitución de 1999, sino que preceptuaba un lapso de 10 días para hacerlo, transcurridos los cuales sin que se presentara a tomar posesión, hacían incurrir en falta absoluta al presidente electo. En cambio, la Constitución vigente de Venezuela es más rígida al señalar un día específico para proceder a la juramentación, lo que puede acarrear que algún presidente electo que por algún percance ocurrido justo el día de la toma de posesión y no se pueda presentar incurra en una falta absoluta, lo cual pudiera ser considerado injusto y contrario a la voluntad popular expresada en las urnas electorales. En ese caso, haciendo una interpretación teleológica de la norma y en aras de preservar la decisión soberana del pueblo se podría fijar otra fecha para que el Presidente electo tomare posesión de su cargo a la brevedad posible, en virtud del percance ya sea de salud o de otro tipo que haya sufrido, y mientras tanto asumiría el Poder Ejecutivo el Presidente de la Asamblea Nacional. Esta solución, no es aplicable al caso del señor Hugo Chávez debido a que es un hecho notorio, público y comunicacional que padece de un cáncer muy agresivo y de serias complicaciones de salud que comprometen la posibilidad de asumir el gobierno de Venezuela con todas las responsabilidades que ello conlleva. En virtud de este conocimiento es indispensable que la Asamblea Nacional y el Tribunal Supremo de Justicia ya hubieran determinado a través de la Junta Médica la capacidad física y mental de Chávez y si es posible que se pueda sanar para asumir las riendas del gobierno, ya que de lo contrario se debe proceder a declarar la falta absoluta y convocar nuevas elecciones de manera inmediata. El hecho de que Chávez no se pueda trasladar de Cuba hacia Venezuela a tomar juramento de su cargo, ya por sí mismo es un hecho que evidencia la incapacidad física para asumir sus funciones como Presidente de Venezuela. Inclusive, la Asamblea Nacional visto el panorama, podría perfectamente declarar la falta absoluta por abandono del cargo sin necesidad de esperar por un informe médico. Aplicar, como lo plantean algunos sectores, de manera analógica, las regulaciones de las faltas temporales del Presidente y darle un lapso de 90 días prorrogables por 90 días mas y dejar un Presidente provisorio durante ese tiempo para a la final declarar la falta absoluta, es contrario al espíritu del constituyente y contrario al principio de soberanía popular, a través del cual, el Presidente debe ser electo por votación universal, directa y secreta. Además constituye un desconocimiento de la realidad de salud que padece Chávez. La Constitución prevé un régimen expreso que no puede ser acomodado a los intereses políticos de quienes detentan el poder. El periodo constitucional del gobierno actual de Chávez finaliza el 10 de enero con la toma de posesión del nuevo Presidente, que en este caso es la misma persona. Y en ese momento inicia un nuevo y diferente periodo constitucional que solo se puede iniciar una vez realizado el juramento solemne ante la Asamblea Nacional o en su defecto ante el Tribunal Supremo de Justicia. En consecuencia, no puede haber falta temporal de quien no ha entrado en ejercicio del cargo. Por lo que, una vez llegado el 10 de enero, el Presidente actual cesa en sus funciones y con él cesa también en sus funciones el Vicepresidente Ejecutivo, ya no teniendo facultades para suplir al Presidente de la República. A partir, de esa fecha el único que puede asumir provisionalmente la Presidencia de la República, en el caso de que el Presidente electo no se juramente, es el titular de la Asamblea Nacional. Podemos decir, que hay un vacío en la Constitución, al no prever la norma la posibilidad de una falta de juramentación por un motivo distinto a las causales de falta absoluta y en este sentido se puede dar flexibilidad a la fecha de juramentación siempre y cuando sea evidente que se deba a un motivo que pueda ser solventado a la brevedad. Caso que no es el del señor Chávez, ya que es conocido por todos que está hospitalizado con un estado de salud delicado de acuerdo a lo poco que se ha podido saber oficialmente y en este caso se puede presumir la existencia de una falta absoluta, por lo que no se puede aplicar analógicamente el régimen de faltas temporales, sino que se debe dar primacía al principio de soberanía popular y convocar a elecciones para que el pueblo sea el que elija su Presidente y no dejar interinamente a un Presidente que no fue electo para ese cargo. La Asamblea Nacional no debe esperar más para nombrar a la junta médica, sino que debe hacerlo a la brevedad posible para tener la respuesta antes del 10 de enero y así evitar una crisis de gobernabilidad o de interpretaciones constitucionales antípodas. Lamentablemente, el poder en Venezuela está secuestrado por el partido de Chávez y por los dictadores cubanos quienes deciden y hacen las cosas a su conveniencia con la anuencia del Tribunal Supremo de Justicia y demás órganos del Poder público. Por esto, harán lo que consideren más apegado a sus intereses políticos sin importarles violar la Constitución. Al parecer, el interés del régimen es que Nicolás Maduro asuma la Presidencia interina mientras se convocan elecciones. Entonces, una solución para que se preserven las formas y procedimientos constitucionales pudiera ser, que asuma la Presidencia de la República, el Presidente de la Asamblea Nacional Diosdado Cabello, inmediatamente designe a Nicolás Maduro como Vicepresidente Ejecutivo y posteriormente renuncie a fin de que Maduro asuma la presidencia interina y de esta manera no violar la Constitución o al menos preservar las formalidades constitucionales. Otra salida pudiera ser que la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia declarara con lugar el recurso interpuesto por un grupo de honorables militares en situación de retiro y declare el no cumplimiento de los requisitos de elegibilidad por parte de Chávez para postularse a la Presidencia de la República por violar el artículo 330 de la Constitución, que prohíbe a los militares activos aspirar cargos de elección popular, ya que Chávez asumió un grado militar activo con la aprobación en el 2010 de una nueva Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas Nacionales que creó para Chávez el grado de Comandante en Jefe, transformando en grado militar activo la función que previamente ostentaba el cargo de presidente de la Republica. De esta manera se anula su elección como Presidente y se convoca a nuevas elecciones. Por último, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia en ejercicio de la facultad establecida en el artículo 335 de la Carta Magna venezolana, puede interpretar las normas que regulan la toma de posesión del Presidente de la República y buscarle otra salida jurídica, la cual sería vinculante por ser el máximo y último intérprete de la Constitución. /////

jueves, 20 de septiembre de 2012

LAS REPERCUSIONES INTERNACIONALES DEL TRIUNFO DE HENRIQUE CAPRILES RADONSKI

Las repercusiones internacionales del triunfo de Henrique Capriles Radonski Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P. catrachovenezolano@gmail.com Se aproximan las elecciones presidenciales en Venezuela, que se realizarán el 7 de octubre de este año y con ello un nuevo panorama internacional se vislumbra. Hasta el momento, Hugo Chávez ha manejado el país a su antojo y violando la Constitución y leyes durante 14 años, generando una crisis sin precedentes en la historia de nuestro país. Su pésimo gobierno ha generado la destrucción de la industria petrolera, la cual ha presentado una serie de accidentes producto de la negligencia gubernamental y de la falta de mantenimiento de sus plantas y maquinarias. También ha producido una estampida de las inversiones nacionales y extranjeras y de venezolanos talentosos quienes se han ido a otras latitudes en busca de un mejor futuro. Asimismo, el régimen de Chávez ha desencadenado una inseguridad nunca vista, al punto de que los venezolanos viven con miedo a ser asesinados o secuestrados en cualquier momento. La crisis eléctrica mantiene a oscuras a casi todo el país, generando cuantiosas pérdidas materiales. El desabastecimiento de alimentos es evidente debido a la casi nula producción que hoy en día tiene Venezuela, a las confiscaciones, nacionalizaciones, persecución a la empresa privada, negligencia estatal y otras razones, todas imputables al gobierno chavista. La crisis en materia de vivienda ha generado un malestar social generalizado ya que hay cientos de familias damnificadas que no han recibido atención por parte del gobierno y las que les han entregado viviendas, estas son de muy mala calidad y no reúnen los requisitos mínimos de habitabilidad. En fin, todo en Venezuela es un verdadero caos y los venezolanos viven de calamidad en calamidad, a lo cual se suma las persecuciones políticas a los opositores, la ausencia de una verdadera libertad de expresión, los presos políticos, el mal estado de las vías públicas, la inflación exagerada, el control de divisas que imposibilita cualquier negocio y viaje al exterior, la sujeción al régimen de los hermanos Castro en Cuba y las relaciones peligrosas con Irán, Siria y Bielorrusia. Por si fuera poco, los ciudadanos de Venezuela tienen que aguantar casi a diario los insultos, improperios y groserías del señor Chávez en cadena nacional de radio y televisión, lo cual significa una verdadera tortura psicológica para cualquier ser humano. En cambio, hacia el exterior del país la actitud de Chávez es muy diferente: ha regalado alrededor de 70.000 millones de dólares a otros países para construir casas, hospitales, autopistas, aeropuertos, refinerías, centrales de electricidad, entre otras cosas, siendo los principales beneficiados de estos obsequios Cuba, Nicaragua, Ecuador, Bolivia, Argentina, Islas del Caribe e incluso países del África. El régimen de Chávez ha mantenido una política exterior contraria a los intereses nacionales y basada en el chantaje y compra de conciencia para apoyar su proyecto hegemónico imperialista internacional. Con la “petrochequera” en la mano, ha logrado influir en las decisiones de organismos internacionales como la OEA, ha financiado partidos políticos y movimientos sociales para influir y desestabilizar la forma de gobierno de diversos países del continente americano y ha logrado tomar el control de algunos países cuyos gobernantes han suscrito el modelo socialista castro-chavista, que tiene como principal objetivo la perpetuidad en el poder. Por otra parte, diversos países y organizaciones internacionales han denunciado los vínculos de Chávez con agrupaciones terroristas como las FARC, ETA, Hezbollá, Hammas, entre otros, inclusive hay graves acusaciones de implicaciones con el narcotráfico internacional, el cual ha aumentado exponencialmente en Venezuela. Las relaciones con Irán son tan estrechas como peligrosas, al punto de que diversos periódicos del mundo han señalado que en Venezuela se construyen bases para mísiles iraníes y se extrae uranio para los planes nucleares de Ahmadinejad Toda esta situación ha generado una geopolítica de tensión y preocupación mundial que ha colocado a Venezuela en el ojo del huracán y la ha convertido en un país hostil y forajido, incumplidor de sus obligaciones contempladas en los tratados internacionales. Por esto, el mundo civilizado y democrático tiene toda su atención puesta en los próximos comicios electorales en Venezuela, ya que de él depende el destino de América Latina y que en el mundo haya más paz. Es un hecho innegable e indubitable que el candidato opositor Henrique Capriles Radonski ganará las elecciones ya que cuenta con el apoyo mayoritario del pueblo venezolano, y su triunfo marcará un cambio profundo en la política exterior del gobierno en favor del desarrollo de la democracia y del respeto a los Derechos Humanos. De los resultados electorales del 7 de octubre depende que Venezuela siga patrocinando intervenciones indebidas en la política interna de los países de América y del mundo; depende que Venezuela siga siendo albergue de narcotraficantes, guerrilleros y terroristas; depende que siga siendo un país hostil a los EEUU y a gran parte de Europa y los países democráticos; depende que siga siendo uno de los principales puntos de salida de la cocaína que se trafica en el mundo; depende que Irán siga penetrando América para fines inconfesables. La victoria de Capriles Radonski significa la paz, la democracia y la libertad. Implica el cese inmediato del financiamiento a las actividades injerencistas en la política interna de otros países, la cooperación real con la lucha antidroga y antiterrorista, el cumplimiento de las disposiciones de organismos internacionales, el apoyo a países democráticos y el rechazo a las dictaduras oprobiosas que subyugan a muchos países. La llegada de Capriles a la presidencia de Venezuela significará un giro trascendental en la política exterior del país, que debe comenzar por la profesionalización y despartidización de las Embajadas y Consulados en el mundo; con el estrechamiento de las relaciones con países democráticos y respetuosos de los Derechos Humanos y con el alejamiento de las relaciones con las dictaduras corruptas y sanguinarias con las que Chávez mantiene vínculos cercanos. Capriles Radonski restablecerá plenamente el comercio binacional con Colombia, como lo fue siempre, y sacará del territorio venezolano a todos los líderes guerrilleros colombianos a los que el gobierno de Chávez les ha dado albergue y protección. Volveremos a ser dos naciones hermanas cuyas relaciones se basarán en el respeto mutuo, la cooperación en la lucha antidrogas y en la consecución de la paz. Tendremos relaciones cordiales y amistosas con los EEUU y con las grandes democracias occidentales para beneficio de la golpeada economía venezolana. Se restablecerán plenamente las relaciones diplomáticas y de hermandad con la República de Honduras y se suscribirán acuerdos de cooperación y de intercambio en diversas áreas que sean de provecho para ambas naciones. Se restablecerán las relaciones diplomáticas con la República de Paraguay, reafirmando nuestros vínculos de solidaridad latinoamericana. Se cortará el chorro de petróleo regalado que se envía a Cuba para mantener la dictadura comunista de los hermanos Castro. Asimismo, se terminarán los regalos de recursos económicos a otros países con fines ideológicos y para sostener gobiernos autoritarios y antidemocráticos como el de Evo Morales, Rafael Correa y Daniel Ortega. También se acabará con los acuerdos suscritos con Irán, Bielorrusia y otras dictaduras del mundo que solo benefician a esos países y no dejan nada beneficioso para Venezuela. Venezuela volverá a la OEA y al sistema de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. En definitiva, se invertirá ese dinero que ahora se dilapida y regala sin contraprestación alguna, en los venezolanos y en el país para lograr un desarrollo económico y el progreso social que fue negado por el régimen de Chávez. Venezuela se insertará en el concierto de naciones como un país respetado y dispuesto a colaborar con las actividades en pro de la democracia y los Derechos Humanos, con un Presidente digno de tan alta investidura y consciente de su rol internacional y del papel que debe jugar Venezuela a nivel global. Capriles Radonski garantiza la paz y la estabilidad en la región y será factor de unidad en Latinoamérica para bien de nuestros pueblos. Que Dios le de sabiduría a los venezolanos para que sepan que lo que se decida el 7 de octubre tendrá repercusiones en la gran parte de los países de América Latina y del mundo.

jueves, 21 de junio de 2012

EL JUICIO POLITICO EN PARAGUAY

EL JUICIO POLÍTICO EN PARAGUAY Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P. Doctor en Derecho Constitucional dr.alvaroalbornoz@gmail.com El soberano Congreso de la República de Paraguay, en decisión de la Cámara de Diputados, aprobó con 73 diputados a favor y uno en contra, el juicio político contra el Presidente de Paraguay, Fernando Lugo, de conformidad con lo expresamente establecido en el artículo 225 de la Constitución de ese país suramericano. El artículo 225 forma parte de Título II (de la Estructura y Organización del Estado), Capítulo I (del Poder Legislativo), Sección IV de la Constitución (del Juicio Político) y textualmente señala lo siguiente: “El Presidente de la República, el Vicepresidente, los ministros del Poder Ejecutivo, los ministros de la Corte Suprema de Justicia, el Fiscal General del Estado, el Defensor del Pueblo, el Contralor General de la República, el Subcontralor y los integrantes del Tribunal Superior de Justicia Electoral, sólo podrán ser sometidos a juicio político por mal desempeño de sus funciones, por delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos o por delitos comunes. La acusación será formulada por la Cámara de Diputados, por mayoría de dos tercios. Corresponderá a la Cámara de Senadores, por mayoría absoluta de dos tercios, juzgar en juicio público a los acusados por la Cámara de Diputados y, en caso, declararlos culpables, al sólo efecto de separarlos de sus cargo. En los casos de supuesta comisión de delitos, se pasarán los antecedentes a la justicia ordinaria”. Es decir, que la Carta Magna por la cual se rige la vida política de Paraguay prevé de manera explícita el juicio político o impeachment, como es denominado en el derecho anglosajón. Por medio de este procedimiento el Congreso está facultado constitucionalmente para destituir al Presidente de la República y otros altos funcionarios por tres causales: 1) Por mal desempeño de sus funciones, 2) Por delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos y 3) Por delitos comunes. El procedimiento se inicia a instancia de la Cámara de Diputados, quienes se convierten en acusadores y es juzgado o decidido por la Cámara de Senadores, quienes pueden declarar procedente la acusación, lo cual trae como consecuencia la separación o destitución del ejercicio del cargo, y en el caso del Presidente, implica la asunción del poder por parte del Vicepresidente de la República, Federico Franco (del Partido Liberal), hasta que termine el período presidencial. El mencionado juicio político comenzó este jueves 21 de junio con la presentación de la acusación por “mal desempeño” a cargo de cinco diputados que ejercen como "fiscales", quienes responsabilizaron a Fernando Lugo por la muerte de seis policías y once campesinos durante un desalojo de "sin tierras" en una hacienda de Curuguaty, el pasado día 15 en el nordeste del país. Hay que señalar, que el “mal desempeño” de las funciones es una cláusula amplia y su interpretación queda a discreción de los parlamentarios, ya que puede deberse a falta o pérdida de idoneidad o aptitud para su ejercicio, a negligencia o incluso a inhabilidad física o psíquica o a falta de idoneidad moral. Entonces los senadores paraguayos deberán evaluar cada caso concreto, a fin de establecer si existió o no mal desempeño. En el libelo acusatorio leído por el diputado del partido opositor Colorado Justo Cárdenas, le atribuyen al Presidente Lugo varios hechos reñidos con la Constitución, la Ley y la moral, entre ellos: 1.- Responsabilidad en la violencia reinante en el país, y su presunta connivencia tanto con dirigentes del ilegal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) como con líderes violentos de los "sin tierras". 2.- La firma del Protocolo "Ushuaia II", que según el diputado Cárdenas, atenta contra la soberanía nacional, al permitir la intervención de otros países ante una simple denuncia del presidente. 3.- Haber permitido una reunión de jóvenes izquierdistas latinoamericanos en un cuartel militar, siendo que las fuerzas armadas son apolíticas. 4.- Presunta corrupción en el intento de compra de unas tierras para reforma agraria, cuyo acuerdo inicial ya fue firmado por él, y que fue abortado mediante denuncias de la prensa de su precio enormemente sobrefacturado. 5.- Nepotismo debido a una larga lista de parientes del presidente nombrados en la función pública. Y esto sin contar con la escandalosa vida que llevó el Presidente Lugo cuando fue Obispo de la Iglesia Católica, violando su voto de castidad, al engendrar diversos hijos reconocidos y no reconocidos, aprovechándose de su condición de Obispo, ensuciando de esta manera la imagen de la Iglesia y afectando la credibilidad y confianza depositada en su alta jerarquía religiosa. En definitiva, hay que dejar claro que el Congreso Nacional del Paraguay es soberano y plenamente competente para llevar a cabo el juicio político de defenestración constitucional del Presidente Lugo; por lo que resultan absolutamente fuera de lugar y una muestra de ignorancia total las declaraciones de los sectores afines al comunismo internacional y al eje castro-chavista que denuncian un supuesto golpe de Estado en Paraguay. Resulta, asimismo, inaceptable que UNASUR se entrometa en asuntos internos que solo competen a los órganos y poderes de Paraguay por expresas disposiciones de la Constitución nacional que rige los destinos de ese país. Al parecer y a juicio, de los sátrapas del denominado socialismo del Siglo XXI, los Presidentes afines a su ideología pueden violar impunemente las Constituciones de sus países y pueden vulnerar los Derechos Humanos sin que ello les acarree ninguna consecuencia y sin que nadie pueda juzgarlos. Al contrario, de lo que piensan estos dictadorzuelos tropicales, el juicio político constituye un instrumento fundamental para la preservación de la democracia y un aspecto indispensable de la separación de poderes. Es un mecanismo de control de las arbitrariedades del Presidente de la República para salvaguardar la vigencia plena de la Constitución. En este sentido, el Congreso tiene toda la legitimidad otorgada por el pueblo que lo elige a través del voto universal, directo y secreto, para enjuiciar y sancionar a un Presidente que no cumple con sus obligaciones constitucionales y que por el contrario mantiene una conducta opuesta a los intereses nacionales y violatoria del ordenamiento jurídico. Paraguay está siendo ejemplo de lo que es una verdadera democracia y un auténtico Estado de derecho, al poner en funcionamiento un mecanismo previsto en la Constitución para sancionar a un funcionario que ha tenido un mal desempeño en el ejercicio de sus atribuciones ocasionándole perjuicios al país. El juicio político está previsto en muchas Constituciones del mundo y es un procedimiento normal y democrático que ha servido para mantener la paz y la estabilidad política en varios países. Y el Congreso de Paraguay está actuando apegado a la letra de la Constitución y ejerciendo una competencia que tiene atribuida; por lo que constituye un exabrupto jurídico expresar que hay un golpe de Estado o algo ilegítimo en el procedimiento que llevan a cabo los honorables diputados y senadores paraguayos. Si los senadores deciden destituir al Presidente, el hilo constitucional está garantizado con la sucesión del Vicepresidente quien concluirá el período de gobierno, el cual finaliza el 15 de agosto de 2013. Así que desde esta tribuna, mis palabras de solidaridad y apoyo para el Congreso de Paraguay por su digna y soberana actitud en defensa de su Constitución y Estado de derecho.

domingo, 5 de febrero de 2012

EL CANDIDATO DE LA UNIDAD NACIONAL

EL CANDIDATO DE LA UNIDAD NACIONAL
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
dr.alvaroalbornoz@gmail.com

El próximo domingo 12 de febrero de 2012 los venezolanos estaremos escogiendo al candidato de la unidad nacional que se medirá en las elecciones del 7 de octubre con el señor Hugo Chávez, quien ejerce de manera despótica el poder.
Ha sido un esfuerzo inconmensurable por parte de la oposición venezolana el lograr estas Primarias organizadas por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a través de las cuales el pueblo elegirá a quien nos representará en esta importante gesta para salir de la espantosa pesadilla en que vivimos desde hace más de 13 años.
Es un deber de todos los demócratas acudir a votar masivamente para demostrar fuerza y contundencia ante el régimen comunista que desea asustar y hacer fracasar el esfuerzo unitario.
Cada quien debe votar a conciencia por su candidato de preferencia, por el que le dicte su corazón. Aquí no habrá perdedores. El único ganador será el país. Venezuela unida logrará su ansiada Libertad, después de tantos años de oprobio y humillación.
Los cinco candidatos que quedan compitiendo tienen cualidades y virtudes. Todos son demócratas y combatirán el autoritarismo militar del régimen chavista.
Henrique Capriles Radonski, es un joven abogado caraqueño de 39 años de edad, quien ha tenido una trayectoria política importante al ocupar cargos como Diputado del extinto Congreso Nacional, Alcalde de Baruta y Gobernador del estado Miranda. Además, demostró valentía al enfrentar sin miedo, desde la cárcel, el amañado juicio político que le ordenó abrir el régimen despótico.
Pablo Pérez, es un abogado de 42 años, oriundo de la ciudad de Maracaibo, talentoso y buen gerente, con una dilatada trayectoria en cargos municipales y estadales en el Zulia, siendo su Gobernador actualmente. Profesa valores religiosos y familiares, tan importantes para ocupar la primera Magistratura nacional.
María Corina Machado, ingeniero industrial de 44 años y caraqueña, es una aguerrida y corajuda mujer que ocupa actualmente un curul de Diputada a la Asamblea Nacional y quien ha representado dignamente a la mujer venezolana en esta contienda electoral. Su enfrentamiento cara a cara con Chávez en su interminable y aburrida rendición de cuentas ante la Asamblea Nacional, le dio la vuelta al mundo, demostrando que es una mujer con los ovarios bien puestos.
Diego Arria, es el mayor de los candidatos con 73 años, caraqueño y economista, con un gran prestigio internacional. Llegó a ocupar la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU. Ha sido una de las víctimas del afán expropiatorio o mejor dicho confiscatorio del régimen chavista. Arria se enfrenta sin miedo a Chávez y representa el lado duro de la oposición.
Por último, Pablo Medina, con 64 años de edad y una larga trayectoria política en Venezuela, donde ocupó cargos de Diputado al Congreso Nacional y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente de 1999; representa la amplitud dentro de la oposición, ya que su ideología y militancia de izquierda hacen ver que hay un verdadero espíritu de unidad nacional, sin distinciones y discriminaciones.
En fin, hay diversas opciones para escoger, para todos los gustos y para todas las tendencias. Lo importante es que acudamos a votar para legitimar el proceso, darle fuerza a la oposición y poder elegir a quien derrotará a Chávez en octubre, para salvar a Venezuela del caos en que está sumergida.
Es un deber para con la Patria participar y apoyar al candidato que resulte triunfador. ¡Juntos lo lograremos! Venezuela nos necesita unidos.

jueves, 11 de agosto de 2011

LA TARJETA UNITARIA MULTIPLE

LA TARJETA UNITARIA MÚLTIPLE
Por: Dr. Álvaro Felipe Albornoz Pérez
dr.alvaroalbornoz@gmail.com
www.doctoralvaroalbornoz.blogspot.com

Se ha planteado en el seno de la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela (MUD) una discusión en torno a la aprobación de qué será mejor, si una Tarjeta Única o una Tarjeta Unitaria en el tarjetón electoral para las elecciones presidenciales del 2012.
Es así como un sector de la oposición propone que se apruebe una Tarjeta Única de la unidad y que no aparezcan las tarjetas de los partidos políticos que conforman la MUD en el tarjetón. Y aducen que de esta manera habrá una verdadera demostración de unidad, una campaña electoral con un mensaje uniforme y más sencillo y que será más fácil explicarle a la gente cómo debe votar.
Por su parte, otro sector propone que se adopte una Tarjeta Unitaria, lo cual significa que en el tarjetón aparecerán todas las tarjetas de los diversos partidos que integran la MUD y adicionalmente aparecerá otra tarjeta de la Unidad. Los defensores de esta tesis alegan que es mejor que aparezcan más tarjetas para que visualmente no se vea en minusvalía el candidato de la oposición con respecto al candidato del gobierno, que seguramente llevará varias tarjetas y también señalan que así los militantes y dirigentes de cada partido estarán motivados a trabajar por su respectiva organización para aportar la mayor cantidad de votos y que los independientes o “ni-ni” tendrán la opción de la tarjeta unitaria para votar.
En fin, hay una serie de argumentos a favor y en contra de las dos tesis; por lo que es necesario lograr una síntesis de las dos o una teoría ecléctica que satisfaga las aspiraciones de los dos sectores en pugna.
En este sentido y en aras de lograr el mayor consenso posible y el fortalecimiento de la unidad opositora, propongo con humildad, la TARJETA UNITARIA MÚLTIPLE que recoge las bondades de ambas tesis y constituye un punto intermedio o de equilibro.
La Tarjeta Unitaria Múltiple consiste en que todos los partidos políticos de la MUD podrán presentar sus tarjetas y adicionalmente habrá la tarjeta unitaria que no pertenecerá a ninguno de los partidos; pero todas las tarjetas tendrán los mismos colores y símbolos de la unidad y en letras pequeñas cada partido colocará el nombre de su organización y su símbolo.
De esta manera visualmente habrá muchas tarjetas, pero todas iguales, mostrando los símbolos de la unidad que serán utilizados en la campaña electoral y a la vez los militantes de cada partido pueden votar en la tarjeta de su respectiva organización la cual estará identificada en letras pequeñas.
Considero que esta propuesta puede ayudar a unificar criterios y a erradicar las diferencias. Solo será necesaria una solicitud formal por cada uno de los partidos de la MUD ante el Consejo Nacional Electoral donde se pida cambiar, para el proceso electoral presidencial, los colores y diseño de sus respectivas tarjetas, para adoptar un diseño común pero identificando cada tarjeta con el nombre de la organización en letras pequeñas.
De esta forma el impacto visual de la unidad en el tarjetón será muy grande, pero a su vez cada partido podrá demostrar su caudal de votos, conciliando así las dos tesis propuestas en el debate político venezolano.
Queda así propuesta esta idea, que someto a la consideración de la Mesa de la Unidad Democrática.

domingo, 12 de junio de 2011

VENEZUELA Y LIBIA: DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA.

Venezuela y Libia: Dos caras de una misma moneda.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional

De acuerdo a unas declaraciones dadas por Cherif Bassiuni, presidente de una comisión de investigación de la ONU, las cuales fueron publicadas el 9 de junio de 2011, los crímenes perpetrados por el régimen de Muamar el Gaddafi, desde el inicio de la rebelión en Libia, ocurren desde hace décadas, a pesar de lo cual la comunidad internacional le confirió legitimidad para mantenerse en el poder.
Bassiuni declaró en rueda de prensa que “En Libia hay un régimen represivo y dictatorial desde hace 40 años y las prácticas de ejecuciones, desapariciones y secuestros que estamos viendo ahora vienen del pasado”.
Asimismo, el comisionado sostuvo que el Gobierno de Gaddafi compró su respetabilidad internacional “porque tenía los recursos para hacerlo” y opinó que la comunidad mundial “tiene una responsabilidad al haberle dado credibilidad por intereses estratégicos y económicos”.
El comisionado Bassiuni ha revelado una verdad del tamaño de un templo y que se repite con otros países donde también se vulneran los derechos humanos como en Libia. Es lamentable y sorprendente a la vez, observar como la comunidad internacional le da legitimidad y reconocimiento a regímenes dictatoriales y oprobiosos que no respetan las normas más elementales de la democracia y el Estado de Derecho, solo por intereses económicos y ventajas pecuniarias que puedan obtener de esos gobiernos inmorales.
Lo que quiso decir Bassiuni es que si el país donde existe una dictadura o un régimen autoritario y violador de derechos humanos tiene recursos económicos y dinero suficiente para comprar su reconocimiento internacional y la tolerancia del resto de los Estados; entonces esta comunidad internacional y los organismos internacionales se hacen “de la vista gorda” o “se hacen los locos” para no denunciar lo que en ese país, sometido a una dictadura, sucede.
Es decir, que el dictador sanguinario Gaddafi compró con el petróleo de Libia, por muchos años, el respeto de la comunidad internacional y el silencio cómplice ante los desmanes y vulneraciones a derechos fundamentales que ahí se cometían. Ningún Estado se interesó nunca por lo que sucedía en Libia, ni nunca denunciaron los graves atentados a la democracia y a la dignidad humana que ahí ocurrían. Tuvo que rebelarse el pueblo oprimido para que, ante la masacre del dictador, la comunidad internacional reaccionara y tomara cartas en el asunto, después de más de 40 años de represión y saqueo al tesoro nacional de Libia.
Ahora la ONU y demás organismos internacionales si ven y catalogan a Gaddafi como un dictador asesino de su pueblo; pero cuando se aprovechaban y beneficiaban del petróleo y riquezas de Libia y hacían negocios con Gaddafi, guardaban un escandaloso y sórdido silencio.
Este panorama en Libia nos sirve para hacer analogías con lo que sucede por nuestro continente americano, debido a que aquí se repite la misma historia con personajes diferentes.
En Venezuela existe un régimen autoritario cleptocrático que permanece en el poder desde hace doce largos años a través de elecciones fraudulentas y la represión y persecución a la disidencia política.
Este régimen conducido por el Teniente Coronel Hugo Chávez viola sistemáticamente la Constitución del país y vulnera los derechos más sagrados de los venezolanos con el fin de instaurar un Estado comunista donde solo él gobierne y donde todo el poder absoluto esté concentrado en sus manos.
Es un gobierno que encarcela a quienes piensen distinto y a quienes critiquen sus desmanes; es un gobierno que destruyó el aparato productivo del país y que acabó con la industria petrolera y con las empresas básicas de Guayana. Un gobierno que durante su ejercicio ha aumentado exponencialmente la inseguridad en toda la nación, habiéndose contabilizado más de 160.000 muertos producto de la violencia generalizada. Es un gobierno que ha generado desabastecimiento de alimentos básicos y que ha producido el colapso de los servicios públicos primarios como el de electricidad, al punto de que hoy en día casi todo el territorio nacional sufre de prolongados apagones de luz a diario.
Es un régimen represivo que no tolera las protestas pacíficas que se reproducen por todo el país. Es un régimen donde la corrupción es el modus vivendi generalizado en toda la estructura gubernamental. Un régimen que dicta leyes inconstitucionales y normas aberrantes desde el punto de vista jurídico. Es un régimen donde no existe separación de poderes y por el contrario todos los poderes públicos obedecen ciegamente las órdenes del Ejecutivo Nacional.
Es un gobierno que utiliza una lista de segregación política denominada “Lista Tascón” para excluir a millones de venezolanos que pidieron el referendo revocatorio del mandato de Chávez, de cualquier beneficio o prebenda estatal. Un gobierno, cuya policía tortura a los reclusos en los centros de detención y un gobierno que no le rinde cuentas a nadie y que maneja el presupuesto nacional como si fuera su hacienda personal. Por si fuera poco, es el único país integrante de la OEA que no permite la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que pueda constatar la situación de los Derechos Fundamentales en Venezuela.
Además, es un régimen que de acuerdo a graves denuncias que se han hecho, aparece involucrado con grupos terroristas del mundo y con el narcotráfico internacional; y por si fuera poco, un régimen admirador y amigo de las dictaduras más ignominiosas del mundo, como las de Cuba, Corea del Norte, Bielorrusia, Zimbabue, Irán, Siria, Sudán, entre otras.
Sin embargo, gracias al petróleo venezolano y a los millonarios recursos con que cuenta el país, ha logrado comprar el reconocimiento y silencio cómplice de la comunidad internacional, tal como lo hizo Libia.
La única diferencia entre Chávez y Gaddafi, es que el venezolano tiene un plan hegemónico internacional con el cual se ha apoderado del gobierno de varios países a los que maneja como títeres y les impone su receta para perpetuarse en el poder.
Son muchos los países que se benefician con nuestro petróleo y con los generosos obsequios en dólares que le hace el Teniente Coronel Hugo Chávez, a costa de las penurias por las que atraviesa Venezuela. Mientras Chávez regala miles de millones de dólares a otros países, los damnificados venezolanos no tienen viviendas, no hay luz en el país, no se consiguen los más importantes alimentos, no hay dólares para los importadores y viajeros, las autopistas y carreteras se caen a pedazos, los hospitales no tienen los insumos necesarios, las escuelas públicas no están aptas para albergar a estudiantes, la delincuencia desatada enluta a miles de hogares venezolanos y el país en general muestra los peores índices económicos del mundo.
Ante este aterrador panorama, a la comunidad internacional, la ONU y la OEA, no les importa en lo más mínimo el drama que vive el pueblo venezolano, sino que sólo se preocupan por beneficiarse de nuestro dinero y de nuestro petróleo, como lo hicieron con Libia. Mientras Chávez haga negocios millonarios con ellos y los provea del oro negro, nadie denunciará las graves violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela ni la falta de democracia; ni mucho menos tomarán medidas.
Tendrá entonces que ocurrir un levantamiento popular como sucedió en Libia, y que ante la masacre que seguramente acontecerá, los demás países reaccionen y tomen las medidas que debieron tomar hace años atrás.
Es triste y lamentable que la comunidad internacional se maneje bajo la óptica de sus intereses económicos y no bajo la óptica de los intereses y aspiraciones democráticas de los pueblos.
Por eso, podemos afirmar que los casos de Venezuela y Libia son dos caras de una misma moneda, ambos culpa de la comunidad internacional.

sábado, 7 de mayo de 2011

CARTA A LAS MADRES

Carta a las Madres
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.

Escribirle una carta a una madre para decirle lo mucho que se le ama no es tan fácil. Cómo condensar en pocas líneas el amor infinito que se tiene por una mamá? Un amor que no puede ser medido porque todavía no se ha inventado la medida adecuada. Un amor que es incalculable e invalorable, que ni todo el oro del mundo puede equipararse.
Cómo decirle a una madre cuan importantes son en nuestras vidas? Cómo explicarle que ellas modelaron nuestro ser y nos inculcaron los valores con los cuales crecimos y nos afrontamos al mundo.
Qué sería del mundo sin las madres? Sin ese ser maravilloso que tanta protección y amor nos han dado. Madres buenas, madres tiernas y maravillosas que han derramado todo su cariño y comprensión sobre sus hijos para hacerlos hombres y mujeres de bien.
Las madres representan el eje principal de la familia, son seres de luz y dadoras de vida. Seres que se sacrifican por sus hijos, que son capaces de dar la vida por ellos y de convertirse en fieras con tal de protegerlos de quien intente hacernos daño.
Madre santa! Madre hermosa llena de virtudes y sabiduría celestial! Cómo decirte que eres insustituible? Cómo decirte cuánto te amamos y cuánto significas en nuestras vidas? No hay palabras para calificar este sentimiento y la gratitud por todo lo que hacen por sus hijos.
Madrecita solo sabemos que esto que sentimos por ustedes y que denominamos amor, es algo tan grande que no nos cabe en el corazón. Es un sentimiento que si lo pudiésemos medir no alcanzarían las galaxias para poderlo comparar; si lo pudiésemos calcular no existiría calculadora que le quepa la cifra; si lo pudiésemos pesar no existiría báscula que aguante.
Por eso madres hermosas, aunque nuestro amor por ustedes es permanente y diario; sin embargo tomamos este Día de las Madres para homenajearlas y darles gracias por la vida, gracias por su amor infinito y puro, gracias por estar cuando más las necesitamos, gracias por cuidarnos y defendernos, gracias por formarnos, gracias por habernos alimentado, gracias por todo!
Madres del mundo que Dios las bendiga a todas y las que ya partieron de esta Tierra, desde el cielo cuidan de sus hijos como ángeles guardianes observando cómo sus valores inculcados no fueron en vano.
Celebremos este día porque hay suficientes motivos para hacerlo!
08 de Mayo de 2011