LA TARJETA UNITARIA MÚLTIPLE
Por: Dr. Álvaro Felipe Albornoz Pérez
dr.alvaroalbornoz@gmail.com
www.doctoralvaroalbornoz.blogspot.com
Se ha planteado en el seno de la Mesa de la Unidad Democrática de Venezuela (MUD) una discusión en torno a la aprobación de qué será mejor, si una Tarjeta Única o una Tarjeta Unitaria en el tarjetón electoral para las elecciones presidenciales del 2012.
Es así como un sector de la oposición propone que se apruebe una Tarjeta Única de la unidad y que no aparezcan las tarjetas de los partidos políticos que conforman la MUD en el tarjetón. Y aducen que de esta manera habrá una verdadera demostración de unidad, una campaña electoral con un mensaje uniforme y más sencillo y que será más fácil explicarle a la gente cómo debe votar.
Por su parte, otro sector propone que se adopte una Tarjeta Unitaria, lo cual significa que en el tarjetón aparecerán todas las tarjetas de los diversos partidos que integran la MUD y adicionalmente aparecerá otra tarjeta de la Unidad. Los defensores de esta tesis alegan que es mejor que aparezcan más tarjetas para que visualmente no se vea en minusvalía el candidato de la oposición con respecto al candidato del gobierno, que seguramente llevará varias tarjetas y también señalan que así los militantes y dirigentes de cada partido estarán motivados a trabajar por su respectiva organización para aportar la mayor cantidad de votos y que los independientes o “ni-ni” tendrán la opción de la tarjeta unitaria para votar.
En fin, hay una serie de argumentos a favor y en contra de las dos tesis; por lo que es necesario lograr una síntesis de las dos o una teoría ecléctica que satisfaga las aspiraciones de los dos sectores en pugna.
En este sentido y en aras de lograr el mayor consenso posible y el fortalecimiento de la unidad opositora, propongo con humildad, la TARJETA UNITARIA MÚLTIPLE que recoge las bondades de ambas tesis y constituye un punto intermedio o de equilibro.
La Tarjeta Unitaria Múltiple consiste en que todos los partidos políticos de la MUD podrán presentar sus tarjetas y adicionalmente habrá la tarjeta unitaria que no pertenecerá a ninguno de los partidos; pero todas las tarjetas tendrán los mismos colores y símbolos de la unidad y en letras pequeñas cada partido colocará el nombre de su organización y su símbolo.
De esta manera visualmente habrá muchas tarjetas, pero todas iguales, mostrando los símbolos de la unidad que serán utilizados en la campaña electoral y a la vez los militantes de cada partido pueden votar en la tarjeta de su respectiva organización la cual estará identificada en letras pequeñas.
Considero que esta propuesta puede ayudar a unificar criterios y a erradicar las diferencias. Solo será necesaria una solicitud formal por cada uno de los partidos de la MUD ante el Consejo Nacional Electoral donde se pida cambiar, para el proceso electoral presidencial, los colores y diseño de sus respectivas tarjetas, para adoptar un diseño común pero identificando cada tarjeta con el nombre de la organización en letras pequeñas.
De esta forma el impacto visual de la unidad en el tarjetón será muy grande, pero a su vez cada partido podrá demostrar su caudal de votos, conciliando así las dos tesis propuestas en el debate político venezolano.
Queda así propuesta esta idea, que someto a la consideración de la Mesa de la Unidad Democrática.
DR. ALVARO ALBORNOZ
jueves 11 de agosto de 2011
domingo 12 de junio de 2011
VENEZUELA Y LIBIA: DOS CARAS DE UNA MISMA MONEDA.
Venezuela y Libia: Dos caras de una misma moneda.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
De acuerdo a unas declaraciones dadas por Cherif Bassiuni, presidente de una comisión de investigación de la ONU, las cuales fueron publicadas el 9 de junio de 2011, los crímenes perpetrados por el régimen de Muamar el Gaddafi, desde el inicio de la rebelión en Libia, ocurren desde hace décadas, a pesar de lo cual la comunidad internacional le confirió legitimidad para mantenerse en el poder.
Bassiuni declaró en rueda de prensa que “En Libia hay un régimen represivo y dictatorial desde hace 40 años y las prácticas de ejecuciones, desapariciones y secuestros que estamos viendo ahora vienen del pasado”.
Asimismo, el comisionado sostuvo que el Gobierno de Gaddafi compró su respetabilidad internacional “porque tenía los recursos para hacerlo” y opinó que la comunidad mundial “tiene una responsabilidad al haberle dado credibilidad por intereses estratégicos y económicos”.
El comisionado Bassiuni ha revelado una verdad del tamaño de un templo y que se repite con otros países donde también se vulneran los derechos humanos como en Libia. Es lamentable y sorprendente a la vez, observar como la comunidad internacional le da legitimidad y reconocimiento a regímenes dictatoriales y oprobiosos que no respetan las normas más elementales de la democracia y el Estado de Derecho, solo por intereses económicos y ventajas pecuniarias que puedan obtener de esos gobiernos inmorales.
Lo que quiso decir Bassiuni es que si el país donde existe una dictadura o un régimen autoritario y violador de derechos humanos tiene recursos económicos y dinero suficiente para comprar su reconocimiento internacional y la tolerancia del resto de los Estados; entonces esta comunidad internacional y los organismos internacionales se hacen “de la vista gorda” o “se hacen los locos” para no denunciar lo que en ese país, sometido a una dictadura, sucede.
Es decir, que el dictador sanguinario Gaddafi compró con el petróleo de Libia, por muchos años, el respeto de la comunidad internacional y el silencio cómplice ante los desmanes y vulneraciones a derechos fundamentales que ahí se cometían. Ningún Estado se interesó nunca por lo que sucedía en Libia, ni nunca denunciaron los graves atentados a la democracia y a la dignidad humana que ahí ocurrían. Tuvo que rebelarse el pueblo oprimido para que, ante la masacre del dictador, la comunidad internacional reaccionara y tomara cartas en el asunto, después de más de 40 años de represión y saqueo al tesoro nacional de Libia.
Ahora la ONU y demás organismos internacionales si ven y catalogan a Gaddafi como un dictador asesino de su pueblo; pero cuando se aprovechaban y beneficiaban del petróleo y riquezas de Libia y hacían negocios con Gaddafi, guardaban un escandaloso y sórdido silencio.
Este panorama en Libia nos sirve para hacer analogías con lo que sucede por nuestro continente americano, debido a que aquí se repite la misma historia con personajes diferentes.
En Venezuela existe un régimen autoritario cleptocrático que permanece en el poder desde hace doce largos años a través de elecciones fraudulentas y la represión y persecución a la disidencia política.
Este régimen conducido por el Teniente Coronel Hugo Chávez viola sistemáticamente la Constitución del país y vulnera los derechos más sagrados de los venezolanos con el fin de instaurar un Estado comunista donde solo él gobierne y donde todo el poder absoluto esté concentrado en sus manos.
Es un gobierno que encarcela a quienes piensen distinto y a quienes critiquen sus desmanes; es un gobierno que destruyó el aparato productivo del país y que acabó con la industria petrolera y con las empresas básicas de Guayana. Un gobierno que durante su ejercicio ha aumentado exponencialmente la inseguridad en toda la nación, habiéndose contabilizado más de 160.000 muertos producto de la violencia generalizada. Es un gobierno que ha generado desabastecimiento de alimentos básicos y que ha producido el colapso de los servicios públicos primarios como el de electricidad, al punto de que hoy en día casi todo el territorio nacional sufre de prolongados apagones de luz a diario.
Es un régimen represivo que no tolera las protestas pacíficas que se reproducen por todo el país. Es un régimen donde la corrupción es el modus vivendi generalizado en toda la estructura gubernamental. Un régimen que dicta leyes inconstitucionales y normas aberrantes desde el punto de vista jurídico. Es un régimen donde no existe separación de poderes y por el contrario todos los poderes públicos obedecen ciegamente las órdenes del Ejecutivo Nacional.
Es un gobierno que utiliza una lista de segregación política denominada “Lista Tascón” para excluir a millones de venezolanos que pidieron el referendo revocatorio del mandato de Chávez, de cualquier beneficio o prebenda estatal. Un gobierno, cuya policía tortura a los reclusos en los centros de detención y un gobierno que no le rinde cuentas a nadie y que maneja el presupuesto nacional como si fuera su hacienda personal. Por si fuera poco, es el único país integrante de la OEA que no permite la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que pueda constatar la situación de los Derechos Fundamentales en Venezuela.
Además, es un régimen que de acuerdo a graves denuncias que se han hecho, aparece involucrado con grupos terroristas del mundo y con el narcotráfico internacional; y por si fuera poco, un régimen admirador y amigo de las dictaduras más ignominiosas del mundo, como las de Cuba, Corea del Norte, Bielorrusia, Zimbabue, Irán, Siria, Sudán, entre otras.
Sin embargo, gracias al petróleo venezolano y a los millonarios recursos con que cuenta el país, ha logrado comprar el reconocimiento y silencio cómplice de la comunidad internacional, tal como lo hizo Libia.
La única diferencia entre Chávez y Gaddafi, es que el venezolano tiene un plan hegemónico internacional con el cual se ha apoderado del gobierno de varios países a los que maneja como títeres y les impone su receta para perpetuarse en el poder.
Son muchos los países que se benefician con nuestro petróleo y con los generosos obsequios en dólares que le hace el Teniente Coronel Hugo Chávez, a costa de las penurias por las que atraviesa Venezuela. Mientras Chávez regala miles de millones de dólares a otros países, los damnificados venezolanos no tienen viviendas, no hay luz en el país, no se consiguen los más importantes alimentos, no hay dólares para los importadores y viajeros, las autopistas y carreteras se caen a pedazos, los hospitales no tienen los insumos necesarios, las escuelas públicas no están aptas para albergar a estudiantes, la delincuencia desatada enluta a miles de hogares venezolanos y el país en general muestra los peores índices económicos del mundo.
Ante este aterrador panorama, a la comunidad internacional, la ONU y la OEA, no les importa en lo más mínimo el drama que vive el pueblo venezolano, sino que sólo se preocupan por beneficiarse de nuestro dinero y de nuestro petróleo, como lo hicieron con Libia. Mientras Chávez haga negocios millonarios con ellos y los provea del oro negro, nadie denunciará las graves violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela ni la falta de democracia; ni mucho menos tomarán medidas.
Tendrá entonces que ocurrir un levantamiento popular como sucedió en Libia, y que ante la masacre que seguramente acontecerá, los demás países reaccionen y tomen las medidas que debieron tomar hace años atrás.
Es triste y lamentable que la comunidad internacional se maneje bajo la óptica de sus intereses económicos y no bajo la óptica de los intereses y aspiraciones democráticas de los pueblos.
Por eso, podemos afirmar que los casos de Venezuela y Libia son dos caras de una misma moneda, ambos culpa de la comunidad internacional.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
De acuerdo a unas declaraciones dadas por Cherif Bassiuni, presidente de una comisión de investigación de la ONU, las cuales fueron publicadas el 9 de junio de 2011, los crímenes perpetrados por el régimen de Muamar el Gaddafi, desde el inicio de la rebelión en Libia, ocurren desde hace décadas, a pesar de lo cual la comunidad internacional le confirió legitimidad para mantenerse en el poder.
Bassiuni declaró en rueda de prensa que “En Libia hay un régimen represivo y dictatorial desde hace 40 años y las prácticas de ejecuciones, desapariciones y secuestros que estamos viendo ahora vienen del pasado”.
Asimismo, el comisionado sostuvo que el Gobierno de Gaddafi compró su respetabilidad internacional “porque tenía los recursos para hacerlo” y opinó que la comunidad mundial “tiene una responsabilidad al haberle dado credibilidad por intereses estratégicos y económicos”.
El comisionado Bassiuni ha revelado una verdad del tamaño de un templo y que se repite con otros países donde también se vulneran los derechos humanos como en Libia. Es lamentable y sorprendente a la vez, observar como la comunidad internacional le da legitimidad y reconocimiento a regímenes dictatoriales y oprobiosos que no respetan las normas más elementales de la democracia y el Estado de Derecho, solo por intereses económicos y ventajas pecuniarias que puedan obtener de esos gobiernos inmorales.
Lo que quiso decir Bassiuni es que si el país donde existe una dictadura o un régimen autoritario y violador de derechos humanos tiene recursos económicos y dinero suficiente para comprar su reconocimiento internacional y la tolerancia del resto de los Estados; entonces esta comunidad internacional y los organismos internacionales se hacen “de la vista gorda” o “se hacen los locos” para no denunciar lo que en ese país, sometido a una dictadura, sucede.
Es decir, que el dictador sanguinario Gaddafi compró con el petróleo de Libia, por muchos años, el respeto de la comunidad internacional y el silencio cómplice ante los desmanes y vulneraciones a derechos fundamentales que ahí se cometían. Ningún Estado se interesó nunca por lo que sucedía en Libia, ni nunca denunciaron los graves atentados a la democracia y a la dignidad humana que ahí ocurrían. Tuvo que rebelarse el pueblo oprimido para que, ante la masacre del dictador, la comunidad internacional reaccionara y tomara cartas en el asunto, después de más de 40 años de represión y saqueo al tesoro nacional de Libia.
Ahora la ONU y demás organismos internacionales si ven y catalogan a Gaddafi como un dictador asesino de su pueblo; pero cuando se aprovechaban y beneficiaban del petróleo y riquezas de Libia y hacían negocios con Gaddafi, guardaban un escandaloso y sórdido silencio.
Este panorama en Libia nos sirve para hacer analogías con lo que sucede por nuestro continente americano, debido a que aquí se repite la misma historia con personajes diferentes.
En Venezuela existe un régimen autoritario cleptocrático que permanece en el poder desde hace doce largos años a través de elecciones fraudulentas y la represión y persecución a la disidencia política.
Este régimen conducido por el Teniente Coronel Hugo Chávez viola sistemáticamente la Constitución del país y vulnera los derechos más sagrados de los venezolanos con el fin de instaurar un Estado comunista donde solo él gobierne y donde todo el poder absoluto esté concentrado en sus manos.
Es un gobierno que encarcela a quienes piensen distinto y a quienes critiquen sus desmanes; es un gobierno que destruyó el aparato productivo del país y que acabó con la industria petrolera y con las empresas básicas de Guayana. Un gobierno que durante su ejercicio ha aumentado exponencialmente la inseguridad en toda la nación, habiéndose contabilizado más de 160.000 muertos producto de la violencia generalizada. Es un gobierno que ha generado desabastecimiento de alimentos básicos y que ha producido el colapso de los servicios públicos primarios como el de electricidad, al punto de que hoy en día casi todo el territorio nacional sufre de prolongados apagones de luz a diario.
Es un régimen represivo que no tolera las protestas pacíficas que se reproducen por todo el país. Es un régimen donde la corrupción es el modus vivendi generalizado en toda la estructura gubernamental. Un régimen que dicta leyes inconstitucionales y normas aberrantes desde el punto de vista jurídico. Es un régimen donde no existe separación de poderes y por el contrario todos los poderes públicos obedecen ciegamente las órdenes del Ejecutivo Nacional.
Es un gobierno que utiliza una lista de segregación política denominada “Lista Tascón” para excluir a millones de venezolanos que pidieron el referendo revocatorio del mandato de Chávez, de cualquier beneficio o prebenda estatal. Un gobierno, cuya policía tortura a los reclusos en los centros de detención y un gobierno que no le rinde cuentas a nadie y que maneja el presupuesto nacional como si fuera su hacienda personal. Por si fuera poco, es el único país integrante de la OEA que no permite la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que pueda constatar la situación de los Derechos Fundamentales en Venezuela.
Además, es un régimen que de acuerdo a graves denuncias que se han hecho, aparece involucrado con grupos terroristas del mundo y con el narcotráfico internacional; y por si fuera poco, un régimen admirador y amigo de las dictaduras más ignominiosas del mundo, como las de Cuba, Corea del Norte, Bielorrusia, Zimbabue, Irán, Siria, Sudán, entre otras.
Sin embargo, gracias al petróleo venezolano y a los millonarios recursos con que cuenta el país, ha logrado comprar el reconocimiento y silencio cómplice de la comunidad internacional, tal como lo hizo Libia.
La única diferencia entre Chávez y Gaddafi, es que el venezolano tiene un plan hegemónico internacional con el cual se ha apoderado del gobierno de varios países a los que maneja como títeres y les impone su receta para perpetuarse en el poder.
Son muchos los países que se benefician con nuestro petróleo y con los generosos obsequios en dólares que le hace el Teniente Coronel Hugo Chávez, a costa de las penurias por las que atraviesa Venezuela. Mientras Chávez regala miles de millones de dólares a otros países, los damnificados venezolanos no tienen viviendas, no hay luz en el país, no se consiguen los más importantes alimentos, no hay dólares para los importadores y viajeros, las autopistas y carreteras se caen a pedazos, los hospitales no tienen los insumos necesarios, las escuelas públicas no están aptas para albergar a estudiantes, la delincuencia desatada enluta a miles de hogares venezolanos y el país en general muestra los peores índices económicos del mundo.
Ante este aterrador panorama, a la comunidad internacional, la ONU y la OEA, no les importa en lo más mínimo el drama que vive el pueblo venezolano, sino que sólo se preocupan por beneficiarse de nuestro dinero y de nuestro petróleo, como lo hicieron con Libia. Mientras Chávez haga negocios millonarios con ellos y los provea del oro negro, nadie denunciará las graves violaciones de derechos humanos que ocurren en Venezuela ni la falta de democracia; ni mucho menos tomarán medidas.
Tendrá entonces que ocurrir un levantamiento popular como sucedió en Libia, y que ante la masacre que seguramente acontecerá, los demás países reaccionen y tomen las medidas que debieron tomar hace años atrás.
Es triste y lamentable que la comunidad internacional se maneje bajo la óptica de sus intereses económicos y no bajo la óptica de los intereses y aspiraciones democráticas de los pueblos.
Por eso, podemos afirmar que los casos de Venezuela y Libia son dos caras de una misma moneda, ambos culpa de la comunidad internacional.
sábado 7 de mayo de 2011
CARTA A LAS MADRES
Carta a las Madres
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Escribirle una carta a una madre para decirle lo mucho que se le ama no es tan fácil. Cómo condensar en pocas líneas el amor infinito que se tiene por una mamá? Un amor que no puede ser medido porque todavía no se ha inventado la medida adecuada. Un amor que es incalculable e invalorable, que ni todo el oro del mundo puede equipararse.
Cómo decirle a una madre cuan importantes son en nuestras vidas? Cómo explicarle que ellas modelaron nuestro ser y nos inculcaron los valores con los cuales crecimos y nos afrontamos al mundo.
Qué sería del mundo sin las madres? Sin ese ser maravilloso que tanta protección y amor nos han dado. Madres buenas, madres tiernas y maravillosas que han derramado todo su cariño y comprensión sobre sus hijos para hacerlos hombres y mujeres de bien.
Las madres representan el eje principal de la familia, son seres de luz y dadoras de vida. Seres que se sacrifican por sus hijos, que son capaces de dar la vida por ellos y de convertirse en fieras con tal de protegerlos de quien intente hacernos daño.
Madre santa! Madre hermosa llena de virtudes y sabiduría celestial! Cómo decirte que eres insustituible? Cómo decirte cuánto te amamos y cuánto significas en nuestras vidas? No hay palabras para calificar este sentimiento y la gratitud por todo lo que hacen por sus hijos.
Madrecita solo sabemos que esto que sentimos por ustedes y que denominamos amor, es algo tan grande que no nos cabe en el corazón. Es un sentimiento que si lo pudiésemos medir no alcanzarían las galaxias para poderlo comparar; si lo pudiésemos calcular no existiría calculadora que le quepa la cifra; si lo pudiésemos pesar no existiría báscula que aguante.
Por eso madres hermosas, aunque nuestro amor por ustedes es permanente y diario; sin embargo tomamos este Día de las Madres para homenajearlas y darles gracias por la vida, gracias por su amor infinito y puro, gracias por estar cuando más las necesitamos, gracias por cuidarnos y defendernos, gracias por formarnos, gracias por habernos alimentado, gracias por todo!
Madres del mundo que Dios las bendiga a todas y las que ya partieron de esta Tierra, desde el cielo cuidan de sus hijos como ángeles guardianes observando cómo sus valores inculcados no fueron en vano.
Celebremos este día porque hay suficientes motivos para hacerlo!
08 de Mayo de 2011
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Escribirle una carta a una madre para decirle lo mucho que se le ama no es tan fácil. Cómo condensar en pocas líneas el amor infinito que se tiene por una mamá? Un amor que no puede ser medido porque todavía no se ha inventado la medida adecuada. Un amor que es incalculable e invalorable, que ni todo el oro del mundo puede equipararse.
Cómo decirle a una madre cuan importantes son en nuestras vidas? Cómo explicarle que ellas modelaron nuestro ser y nos inculcaron los valores con los cuales crecimos y nos afrontamos al mundo.
Qué sería del mundo sin las madres? Sin ese ser maravilloso que tanta protección y amor nos han dado. Madres buenas, madres tiernas y maravillosas que han derramado todo su cariño y comprensión sobre sus hijos para hacerlos hombres y mujeres de bien.
Las madres representan el eje principal de la familia, son seres de luz y dadoras de vida. Seres que se sacrifican por sus hijos, que son capaces de dar la vida por ellos y de convertirse en fieras con tal de protegerlos de quien intente hacernos daño.
Madre santa! Madre hermosa llena de virtudes y sabiduría celestial! Cómo decirte que eres insustituible? Cómo decirte cuánto te amamos y cuánto significas en nuestras vidas? No hay palabras para calificar este sentimiento y la gratitud por todo lo que hacen por sus hijos.
Madrecita solo sabemos que esto que sentimos por ustedes y que denominamos amor, es algo tan grande que no nos cabe en el corazón. Es un sentimiento que si lo pudiésemos medir no alcanzarían las galaxias para poderlo comparar; si lo pudiésemos calcular no existiría calculadora que le quepa la cifra; si lo pudiésemos pesar no existiría báscula que aguante.
Por eso madres hermosas, aunque nuestro amor por ustedes es permanente y diario; sin embargo tomamos este Día de las Madres para homenajearlas y darles gracias por la vida, gracias por su amor infinito y puro, gracias por estar cuando más las necesitamos, gracias por cuidarnos y defendernos, gracias por formarnos, gracias por habernos alimentado, gracias por todo!
Madres del mundo que Dios las bendiga a todas y las que ya partieron de esta Tierra, desde el cielo cuidan de sus hijos como ángeles guardianes observando cómo sus valores inculcados no fueron en vano.
Celebremos este día porque hay suficientes motivos para hacerlo!
08 de Mayo de 2011
domingo 27 de febrero de 2011
EL MODELO POLITICO SUIZO
EL MODELO POLITICO SUIZO
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
Todo lo que está sucediendo en los países del África del Norte y fundamentalmente en el Medio Oriente, y lo que sucede en algunos países de Latinoamérica, Asia y Europa nos hace reflexionar sobre el origen de los problemas políticos y las crisis de ingobernabilidad que sufren estas naciones.
Es evidente que todas estas crisis tienen su raíz en las ambiciones de perpetuación en el poder por parte de los gobernantes, que una vez que llegan al cargo se atornillan en él y no permiten que más nadie pueda ocupar ese lugar, como si le perteneciera de manera vitalicia; y también en el ejercicio hegemónico y concentrado del poder en una sola persona. Unos se convierten en dictadores totalitarios y otros en presidentes autoritarios con fachadas democráticas pero que en el fondo persiguen los mismos fines: su eternización en el poder para ejercerlo de forma hegemónica.
Esta situación atenta contra dos de las características fundamentales de la democracia, como lo es la alternabilidad o alternancia en el ejercicio del cargo y contra el pluralismo político; lo cual genera frustraciones en el resto de la sociedad que pueden desembocar en situaciones peligrosas como las que vimos en Egipto, Túnez y Libia.
Ya decía en 1887 el historiador británico John Emerich Edward Dalkberg Acton, más conocido como Lord Acton, que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”; y Karl Lowenstein hablaba del “carácter demoníaco” del poder, y el hecho de que quienes lo detentan tienden a excederse o a abusar de él, por eso la limitación del poder es el centro de su Teoría de la Constitución.
Por esta razón, en muchos países del mundo, todo el que llega a ser Presidente de la Nación no quiere dejar de serlo y se aferran al poder por diversas vías y métodos, afectando gravemente el desarrollo democrático de ese país.
Ante este panorama, debemos voltear nuestra mirada hacia la búsqueda de un modelo político que elimine esta tentación y que garantice la pluralidad política y la alternabilidad democrática, eliminando el caudillismo.
Es así como encontramos un modelo cuasi perfecto y digno de imitar en Suiza, que a pesar de ser uno de los mejores sistemas democráticos del mundo, paradójicamente es el único país que adopta ese modelo.
Al contrario de lo que ocurre en la mayor parte de los Estados, el gobierno suizo no cuenta ni con Primer Ministro ni con Jefe de Estado permanente.
Desde 1848 el Poder Ejecutivo suizo está compuesto por siete miembros, a los que se denomina consejeros federales y que dirigen cada uno de los Departamentos Federales que existen; y en base a un principio de rotación, cada año, uno de ellos asume la presidencia del país.
Los siete Departamentos Federales, equivalentes a los Ministerios son: el Departamento Federal de Asuntos Exteriores; el Departamento Federal de Justicia y Policía; el Departamento Federal del Interior; el Departamento Federal de Medio Ambiente, Transportes, Energía y Comunicación; el Departamento Federal de Hacienda; el Departamento Federal de Defensa, Protección Civil y Deportes; y el Departamento Federal de Economía.
Esos Departamentos Federales son asignados a los cinco principales partidos políticos suizos, con lo cual se garantiza una verdadera pluralidad en el ejercicio del poder y verdaderos gobiernos de unidad nacional. Siendo las decisiones tomadas de manera consensual y colegiadas.
El consejero federal que cada año, siguiendo un turno de rotación, asume el cargo de Presidente de la Confederación Suiza no dispone de ningún poder adicional respecto a sus colegas; por lo que el presidente es solo un "primus inter pares", es decir, el primero entre sus pares.
Durante el año presidencial, el que está en turno solo dirige las sesiones del Consejo Federal y representa al gobierno en los actos públicos, tanto en Suiza como en el extranjero. En consecuencia, no existe en Suiza, la jefatura de gobierno o de Estado.
Esos consejeros federales no son elegidos directamente por el pueblo, sino por el Parlamento, y la duración de su mandato es de cuatro años. Durante ese periodo el Parlamento no puede obligar a un ministro a dimitir, y el Gobierno tampoco tiene la facultad de disolver el Parlamento.
Por su parte, el Parlamento suizo es el lugar donde se toman las decisiones más importantes; por lo que el “primer ciudadano” del país no es el presidente de la Confederación, sino el presidente del Parlamento, que también dura un año en el cargo.
Dicho Parlamento es bicameral, es decir, compuesto por dos cámaras: el Consejo Nacional (cámara baja), basado en una representación de los cantones proporcional a su número de habitantes, y el Consejo de los Estados (cámara alta), con dos diputados por cantón.
Ambas cámaras se reúnen solo en cuatro periodos de sesiones (uno por cada estación del año), con una duración de tres semanas cada periodo. Asimismo, las cámaras federales son un parlamento compuesto por no profesionales de la política, que cuando no están en periodo de sesiones, la mayor parte de sus miembros ejerce una profesión al margen de la política. Los parlamentarios no reciben un salario sino una indemnización anual.
Al analizar este modelo, observamos que puede ser la cura a nuestros males y el inicio de gobiernos verdaderamente democráticos, al no existir la posibilidad de que una sola persona concentre tanto poder en sus manos, ya que en este modelo no existe prácticamente la figura de Jefe de Estado, sino que se trata de un Presidente solo para fines representativos y de orden administrativo, pero que a su vez es temporal y rotativo. Además de que forma parte de un órgano colegiado plural que toma las decisiones de manera consensuada y no unilateralmente.
Este modelo se puede perfeccionar e implementarle mejoras tales como que en los Ministerios o Departamentos Federales también tengan una cuota de representación los gremios empresariales, de trabajadores y profesionales, por ejemplo y no solo los partidos políticos. No necesariamente tienen que ser siete ministerios, sino que pueden ser un poco más, para que así puedan tener participación más sectores de la sociedad en el gobierno.
En fin, el sistema político suizo, donde además existe una democracia participativa de consulta permanente al pueblo a través del referéndum, constituye un modelo interesante para acabar con los caudillos, dictadores, autócratas y tiranos del mundo que pretenden enquistarse en el poder y ejercer el mismo de una manera hegemónica y absoluta.
Si la crisis la generan presidentes enfermos de poder, entonces hay que modificar la institución presidencial para que ningún presidente se pueda enfermar de poder. De esta manera propongo el tema en el debate político internacional en estos tiempos de ejercicio autoritario y hegemónico del poder.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
Todo lo que está sucediendo en los países del África del Norte y fundamentalmente en el Medio Oriente, y lo que sucede en algunos países de Latinoamérica, Asia y Europa nos hace reflexionar sobre el origen de los problemas políticos y las crisis de ingobernabilidad que sufren estas naciones.
Es evidente que todas estas crisis tienen su raíz en las ambiciones de perpetuación en el poder por parte de los gobernantes, que una vez que llegan al cargo se atornillan en él y no permiten que más nadie pueda ocupar ese lugar, como si le perteneciera de manera vitalicia; y también en el ejercicio hegemónico y concentrado del poder en una sola persona. Unos se convierten en dictadores totalitarios y otros en presidentes autoritarios con fachadas democráticas pero que en el fondo persiguen los mismos fines: su eternización en el poder para ejercerlo de forma hegemónica.
Esta situación atenta contra dos de las características fundamentales de la democracia, como lo es la alternabilidad o alternancia en el ejercicio del cargo y contra el pluralismo político; lo cual genera frustraciones en el resto de la sociedad que pueden desembocar en situaciones peligrosas como las que vimos en Egipto, Túnez y Libia.
Ya decía en 1887 el historiador británico John Emerich Edward Dalkberg Acton, más conocido como Lord Acton, que “el poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente”; y Karl Lowenstein hablaba del “carácter demoníaco” del poder, y el hecho de que quienes lo detentan tienden a excederse o a abusar de él, por eso la limitación del poder es el centro de su Teoría de la Constitución.
Por esta razón, en muchos países del mundo, todo el que llega a ser Presidente de la Nación no quiere dejar de serlo y se aferran al poder por diversas vías y métodos, afectando gravemente el desarrollo democrático de ese país.
Ante este panorama, debemos voltear nuestra mirada hacia la búsqueda de un modelo político que elimine esta tentación y que garantice la pluralidad política y la alternabilidad democrática, eliminando el caudillismo.
Es así como encontramos un modelo cuasi perfecto y digno de imitar en Suiza, que a pesar de ser uno de los mejores sistemas democráticos del mundo, paradójicamente es el único país que adopta ese modelo.
Al contrario de lo que ocurre en la mayor parte de los Estados, el gobierno suizo no cuenta ni con Primer Ministro ni con Jefe de Estado permanente.
Desde 1848 el Poder Ejecutivo suizo está compuesto por siete miembros, a los que se denomina consejeros federales y que dirigen cada uno de los Departamentos Federales que existen; y en base a un principio de rotación, cada año, uno de ellos asume la presidencia del país.
Los siete Departamentos Federales, equivalentes a los Ministerios son: el Departamento Federal de Asuntos Exteriores; el Departamento Federal de Justicia y Policía; el Departamento Federal del Interior; el Departamento Federal de Medio Ambiente, Transportes, Energía y Comunicación; el Departamento Federal de Hacienda; el Departamento Federal de Defensa, Protección Civil y Deportes; y el Departamento Federal de Economía.
Esos Departamentos Federales son asignados a los cinco principales partidos políticos suizos, con lo cual se garantiza una verdadera pluralidad en el ejercicio del poder y verdaderos gobiernos de unidad nacional. Siendo las decisiones tomadas de manera consensual y colegiadas.
El consejero federal que cada año, siguiendo un turno de rotación, asume el cargo de Presidente de la Confederación Suiza no dispone de ningún poder adicional respecto a sus colegas; por lo que el presidente es solo un "primus inter pares", es decir, el primero entre sus pares.
Durante el año presidencial, el que está en turno solo dirige las sesiones del Consejo Federal y representa al gobierno en los actos públicos, tanto en Suiza como en el extranjero. En consecuencia, no existe en Suiza, la jefatura de gobierno o de Estado.
Esos consejeros federales no son elegidos directamente por el pueblo, sino por el Parlamento, y la duración de su mandato es de cuatro años. Durante ese periodo el Parlamento no puede obligar a un ministro a dimitir, y el Gobierno tampoco tiene la facultad de disolver el Parlamento.
Por su parte, el Parlamento suizo es el lugar donde se toman las decisiones más importantes; por lo que el “primer ciudadano” del país no es el presidente de la Confederación, sino el presidente del Parlamento, que también dura un año en el cargo.
Dicho Parlamento es bicameral, es decir, compuesto por dos cámaras: el Consejo Nacional (cámara baja), basado en una representación de los cantones proporcional a su número de habitantes, y el Consejo de los Estados (cámara alta), con dos diputados por cantón.
Ambas cámaras se reúnen solo en cuatro periodos de sesiones (uno por cada estación del año), con una duración de tres semanas cada periodo. Asimismo, las cámaras federales son un parlamento compuesto por no profesionales de la política, que cuando no están en periodo de sesiones, la mayor parte de sus miembros ejerce una profesión al margen de la política. Los parlamentarios no reciben un salario sino una indemnización anual.
Al analizar este modelo, observamos que puede ser la cura a nuestros males y el inicio de gobiernos verdaderamente democráticos, al no existir la posibilidad de que una sola persona concentre tanto poder en sus manos, ya que en este modelo no existe prácticamente la figura de Jefe de Estado, sino que se trata de un Presidente solo para fines representativos y de orden administrativo, pero que a su vez es temporal y rotativo. Además de que forma parte de un órgano colegiado plural que toma las decisiones de manera consensuada y no unilateralmente.
Este modelo se puede perfeccionar e implementarle mejoras tales como que en los Ministerios o Departamentos Federales también tengan una cuota de representación los gremios empresariales, de trabajadores y profesionales, por ejemplo y no solo los partidos políticos. No necesariamente tienen que ser siete ministerios, sino que pueden ser un poco más, para que así puedan tener participación más sectores de la sociedad en el gobierno.
En fin, el sistema político suizo, donde además existe una democracia participativa de consulta permanente al pueblo a través del referéndum, constituye un modelo interesante para acabar con los caudillos, dictadores, autócratas y tiranos del mundo que pretenden enquistarse en el poder y ejercer el mismo de una manera hegemónica y absoluta.
Si la crisis la generan presidentes enfermos de poder, entonces hay que modificar la institución presidencial para que ningún presidente se pueda enfermar de poder. De esta manera propongo el tema en el debate político internacional en estos tiempos de ejercicio autoritario y hegemónico del poder.
jueves 17 de febrero de 2011
ELECCIONES PRIMARIAS EN VENEZUELA
ELECCIONES PRIMARIAS PARA ELEGIR AL CANDIDATO PRESIDENCIAL DE LA OPOSICION EN VENEZUELA
Las elecciones primarias, en mi opinión, deben tener las siguientes características:
1)Deben realizarse antes de que finalice el año 2011. Preferiblemente en el mes de noviembre o diciembre.
2)Debe efectuarse una campaña electoral constructiva a base de propuestas y debe quedar prohibido cualquier tipo de ataques o descalificaciones entre los precandidatos presidenciales.
3)Deben realizarse por lo menos dos debates televisados sobre las propuestas de todos los precandidatos.
4)El tarjetón de votación debe llevar solo el nombre de los precandidatos y no debe hacer referencia a los partidos políticos que respaldan a cada uno.
5)El tarjetón de votación debe ser en forma circular o de torta para evitar posiciones ventajosas.
6)Debe darse cabida a todos los sectores independientes y de los partidos políticos para que tengan la misma oportunidad de postularse.
7)En esa misma elección primaria se debe someter también a votación el uso de una Tarjeta Única para las elecciones presidenciales o seguir utilizando las múltiples tarjetas de los diversos partidos políticos.
8)El precandidato ganador será el candidato presidencial de la oposición y el precandidato que quede en segundo lugar ocupará el cargo de Vicepresidente de la República.
Saludos
Dr. Álvaro Felipe Albornoz P.
Las elecciones primarias, en mi opinión, deben tener las siguientes características:
1)Deben realizarse antes de que finalice el año 2011. Preferiblemente en el mes de noviembre o diciembre.
2)Debe efectuarse una campaña electoral constructiva a base de propuestas y debe quedar prohibido cualquier tipo de ataques o descalificaciones entre los precandidatos presidenciales.
3)Deben realizarse por lo menos dos debates televisados sobre las propuestas de todos los precandidatos.
4)El tarjetón de votación debe llevar solo el nombre de los precandidatos y no debe hacer referencia a los partidos políticos que respaldan a cada uno.
5)El tarjetón de votación debe ser en forma circular o de torta para evitar posiciones ventajosas.
6)Debe darse cabida a todos los sectores independientes y de los partidos políticos para que tengan la misma oportunidad de postularse.
7)En esa misma elección primaria se debe someter también a votación el uso de una Tarjeta Única para las elecciones presidenciales o seguir utilizando las múltiples tarjetas de los diversos partidos políticos.
8)El precandidato ganador será el candidato presidencial de la oposición y el precandidato que quede en segundo lugar ocupará el cargo de Vicepresidente de la República.
Saludos
Dr. Álvaro Felipe Albornoz P.
miércoles 24 de noviembre de 2010
LA VISITA DE URIBE A HONDURAS
LA VISITA DE URIBE A HONDURAS
Por: Dr. Álvaro Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
24 de noviembre de 2010
La visita que realizó a Honduras el mejor Presidente que ha tenido Colombia en toda su historia, Álvaro Uribe Vélez, fue de gran importancia y vino a motivar a los hondureños y a generar mayor confianza en su gobierno.
De esta visita se puede deducir que el gobierno del Presidente Lobo está del lado de la democracia y la libertad, lo que ha traído tranquilidad al pueblo hondureño, que no ha comprendido ciertas posturas de su gobernante.
El ex Presidente Uribe fue uno de los pocos que apoyó a Honduras en sus momentos más difíciles vividos el año pasado y fue uno de los primeros en reconocer al gobierno del Presidente Lobo, después de resultar electo en unos comicios transparentes y con una altísima participación de electores. Por esta razón, Honduras le está muy agradecida y lo recibió con honores.
Es así como el Congreso Nacional lo condecoró con la Gran Cruz Placa de Oro y el Alcalde de Tegucigalpa le entregó las Llaves de la Ciudad y el Diploma de Visitante Distinguido, premiando su contribución a la democracia en Honduras y Latinoamérica.
El ex Presidente Uribe le recordó al noble pueblo hondureño que es ejemplo de valor civil y valor democrático al impedir que le impusieran un modelo foráneo fracasado. También, criticó a la OEA al señalar la mora de este organismo en reincorporar a Honduras a su seno, expresando que no es posible que prevalezcan aquellos que intentaron invadir a Honduras pasando sobre su soberanía y sus instituciones; haciendo clara alusión al régimen de Chávez.
Con su presencia Uribe realzó la dignidad y valentía del pueblo catracho y le dio un espaldarazo a su democracia. Además, en su visita impartió conferencias magistrales sobre el modelo económico que se debe seguir y sobre la importancia de promover e impulsar la libre iniciativa privada, erradicando los modelos socialistas-comunistas que pretenden estatizar todo el aparato productivo de un país.
En la disertación realizada en la universidad privada de mayor prestigio de Honduras, UNITEC, Uribe fue contundente al señalar que el comunismo en vez de erradicar la pobreza ha erradicado la riqueza; y que los regímenes comunistas han caído por la mala calidad de vida que generan en sus poblaciones.
Uribe explicó que las democracias que progresan y generan bienestar tienen como elementos fundamentales la seguridad, la libertad, la participación ciudadana, la cohesión social e instituciones independientes. Además, indicó que a la iniciativa privada se le debe exigir responsabilidad social; lo cual implica transparencia en la tributación, relación de beneficio con las comunidades y la necesidad de relaciones fraternas entre empresarios y trabajadores.
Por lo que Uribe vino a traer un mensaje de aliento, de optimismo y a dar buenos consejos al gobierno y a los empresarios hondureños sobre lo que se debe hacer. Ojalá lo hayan escuchado bien!
En fin, la visita del ex Presidente colombiano calma los ánimos en Honduras, genera confianza en el país y transmite un mensaje positivo para los inversionistas.
Y es así como el gobierno del Presidente Lobo, tal como lo recomendó Uribe, debe ofrecer seguridad a las inversiones y esa seguridad debe ser en tres ámbitos: una seguridad física erradicando la delincuencia, los secuestros y el narcotráfico; una seguridad legal o jurídica brindando leyes estables y favorables a la inversión; y una seguridad política evitando prácticas expropiatorias o confiscatorias.
Asimismo, debemos tener en cuenta que el modelo que propone Uribe y que implementó con éxito en Colombia, es la antítesis del modelo del llamado socialismo del siglo XXI de los países del ALBA que ha generado miseria, hambre, pobreza y gobiernos autoritarios y corruptos, violadores de derechos humanos.
Por eso protestan los seguidores de esa ideología, la visita de Uribe, porque saben que es un líder que propugna por los valores de la democracia, la paz y la libertad y que su discurso va en contra de la implantación de la cultura del odio y de la lucha de clases que promueve el socialismo del siglo XXI.
En conclusión, podemos afirmar que la visita del Ex Presidente Álvaro Uribe a Honduras dio nuevos ánimos y generó un clima de confianza en los ciudadanos en torno al gobierno del Presidente Lobo, ya que constituyó un signo positivo que demuestra la tendencia ideológica y posición democrática que es apoyada por la inmensa mayoría del pueblo catracho, tal como lo indica la encuesta de latinobarómetro recientemente efectuada.
Si Honduras logra aplicar los consejos de Uribe, no me cabe la menor duda de que muy pronto se verá el desarrollo económico y el progreso social en esta gran y hermosa nación, superando la pobreza y de esta manera se erradicará definitivamente el fantasma de un gobierno populista o comunista.
Por: Dr. Álvaro Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
catrachovenezolano@gmail.com
24 de noviembre de 2010
La visita que realizó a Honduras el mejor Presidente que ha tenido Colombia en toda su historia, Álvaro Uribe Vélez, fue de gran importancia y vino a motivar a los hondureños y a generar mayor confianza en su gobierno.
De esta visita se puede deducir que el gobierno del Presidente Lobo está del lado de la democracia y la libertad, lo que ha traído tranquilidad al pueblo hondureño, que no ha comprendido ciertas posturas de su gobernante.
El ex Presidente Uribe fue uno de los pocos que apoyó a Honduras en sus momentos más difíciles vividos el año pasado y fue uno de los primeros en reconocer al gobierno del Presidente Lobo, después de resultar electo en unos comicios transparentes y con una altísima participación de electores. Por esta razón, Honduras le está muy agradecida y lo recibió con honores.
Es así como el Congreso Nacional lo condecoró con la Gran Cruz Placa de Oro y el Alcalde de Tegucigalpa le entregó las Llaves de la Ciudad y el Diploma de Visitante Distinguido, premiando su contribución a la democracia en Honduras y Latinoamérica.
El ex Presidente Uribe le recordó al noble pueblo hondureño que es ejemplo de valor civil y valor democrático al impedir que le impusieran un modelo foráneo fracasado. También, criticó a la OEA al señalar la mora de este organismo en reincorporar a Honduras a su seno, expresando que no es posible que prevalezcan aquellos que intentaron invadir a Honduras pasando sobre su soberanía y sus instituciones; haciendo clara alusión al régimen de Chávez.
Con su presencia Uribe realzó la dignidad y valentía del pueblo catracho y le dio un espaldarazo a su democracia. Además, en su visita impartió conferencias magistrales sobre el modelo económico que se debe seguir y sobre la importancia de promover e impulsar la libre iniciativa privada, erradicando los modelos socialistas-comunistas que pretenden estatizar todo el aparato productivo de un país.
En la disertación realizada en la universidad privada de mayor prestigio de Honduras, UNITEC, Uribe fue contundente al señalar que el comunismo en vez de erradicar la pobreza ha erradicado la riqueza; y que los regímenes comunistas han caído por la mala calidad de vida que generan en sus poblaciones.
Uribe explicó que las democracias que progresan y generan bienestar tienen como elementos fundamentales la seguridad, la libertad, la participación ciudadana, la cohesión social e instituciones independientes. Además, indicó que a la iniciativa privada se le debe exigir responsabilidad social; lo cual implica transparencia en la tributación, relación de beneficio con las comunidades y la necesidad de relaciones fraternas entre empresarios y trabajadores.
Por lo que Uribe vino a traer un mensaje de aliento, de optimismo y a dar buenos consejos al gobierno y a los empresarios hondureños sobre lo que se debe hacer. Ojalá lo hayan escuchado bien!
En fin, la visita del ex Presidente colombiano calma los ánimos en Honduras, genera confianza en el país y transmite un mensaje positivo para los inversionistas.
Y es así como el gobierno del Presidente Lobo, tal como lo recomendó Uribe, debe ofrecer seguridad a las inversiones y esa seguridad debe ser en tres ámbitos: una seguridad física erradicando la delincuencia, los secuestros y el narcotráfico; una seguridad legal o jurídica brindando leyes estables y favorables a la inversión; y una seguridad política evitando prácticas expropiatorias o confiscatorias.
Asimismo, debemos tener en cuenta que el modelo que propone Uribe y que implementó con éxito en Colombia, es la antítesis del modelo del llamado socialismo del siglo XXI de los países del ALBA que ha generado miseria, hambre, pobreza y gobiernos autoritarios y corruptos, violadores de derechos humanos.
Por eso protestan los seguidores de esa ideología, la visita de Uribe, porque saben que es un líder que propugna por los valores de la democracia, la paz y la libertad y que su discurso va en contra de la implantación de la cultura del odio y de la lucha de clases que promueve el socialismo del siglo XXI.
En conclusión, podemos afirmar que la visita del Ex Presidente Álvaro Uribe a Honduras dio nuevos ánimos y generó un clima de confianza en los ciudadanos en torno al gobierno del Presidente Lobo, ya que constituyó un signo positivo que demuestra la tendencia ideológica y posición democrática que es apoyada por la inmensa mayoría del pueblo catracho, tal como lo indica la encuesta de latinobarómetro recientemente efectuada.
Si Honduras logra aplicar los consejos de Uribe, no me cabe la menor duda de que muy pronto se verá el desarrollo económico y el progreso social en esta gran y hermosa nación, superando la pobreza y de esta manera se erradicará definitivamente el fantasma de un gobierno populista o comunista.
martes 12 de octubre de 2010
LA REELECCION INDEFINIDA PRESIDENCIAL
LA REELECCION INDEFINIDA PRESIDENCIAL
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
catrachovenezolano@gmail.com
Muchas Constituciones consagran que los gobiernos son republicanos, democráticos, alternativos y pluralistas.
En este sentido, tenemos que la alternabilidad es la posibilidad real de que los gobernantes cambien periódicamente mediante mecanismos legales, principalmente electorales, a fin de que determinados partidos o personas no se perpetúen en el poder, lo cual es por esencia antidemocrático.
Podemos afirmar que este rasgo es expresión concreta de la llamada pluralidad, y supone la existencia de partidos políticos con diferentes doctrinas ideológicas que aspiran al poder, y que generalmente se alternan en su ejercicio según lo determine el pueblo mediante las elecciones periódicas, libres y transparentes.
Los gobiernos democráticos, constitucionales, republicanos, pero sobre todo decentes, no deben ser de décadas ni mucho menos eternos. La alternabilidad o alternancia, en sí misma, se justifica con facilidad. El constitucionalista Duverger, decía que es una medida precautelar contra la tendencia opresora de aquellos que se entronizan en el Poder. También lo decía Simón Bolívar en su famosa frase del Discurso de Angostura que todos conocemos: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Pero también está la necesidad de rendición de cuentas por parte del gobernante. Un presidente que sabe que permanecerá mucho tiempo en el poder, tiende a administrar los recursos con impudicia, porque de confirmarse su continuismo, está seguro que no tendrá que rendirle cuentas a nadie de sus arbitrariedades y desmanes.
Una de las características básicas de todo gobierno medianamente civilizado, es sin dudas, la alternabilidad democrática. La alternabilidad, es la renovación, el refrescamiento, es el oxígeno limpio que nutre los pulmones de la libertad y la democracia. Lo opuesto a este principio republicano, son las pretensiones de perpetuidad en el poder, es el impedir un relevo en la conducción del país.
Así tenemos, entonces, que la reelección indefinida o perpetua, atenta contra los principios básicos de una democracia y contra los propios cimientos de la República.
Ahora bien, las Constituciones son instrumentos para poner freno al ejercicio del poder, para limitarlo en beneficio del colectivo. Las Constituciones no son ligas de goma que se pueden estirar a la medida del gobernante de turno. Son pactos sociales que se deben respetar. Dentro de esos pactos sociales hay principios fundamentales que son intangibles, pétreos o inmodificables, que no se pueden alterar así lo quiera la mayoría de la población; porque justamente garantizan y preservan a la sociedad de manipulaciones mesiánicas y populistas que a la final acaben con los bienes tutelados por la Constitución, entre ellos la democracia y la República como forma de gobierno. Esos principios fundamentales no pueden estar sometidos ni siquiera a mayorías circunstanciales que pueden ser producto de esquizofrenias sociales o colectivas o de manipulaciones logradas a través del abuso del poder y el uso de sofismas jurídicos.
Entre esos principios fundamentales protegidos por la Constitución está el principio republicano de la alternancia en el poder o principio de alternabilidad.
Este principio de la alternabilidad es un bien tan preciado, que en algunas Constituciones se llega al punto de considerar como delito de traición a la patria, la infracción a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, el cual es tipificado como obligatorio. Así lo hace la Constitución de Honduras en su artículo 4; la cual además en su artículo 239, establece una sanción de cese en el ejercicio del cargo y una inhabilitación política por un periodo de 10 años, para todo aquel que quebrante esta disposición constitucional o proponga su modificación por cualquier vía.
La reelección indefinida vulnera el principio de alternabilidad, porque permite o hace posible que una misma persona se mantenga en el poder sin limitación temporal alguna. Y eso es justamente, lo que pretende evitar ese principio.
No se pueden confundir los principios “electivo” y “alternativo”, ya que son dos principios diferentes. El hecho de que el presidente pueda ser elegido en votaciones universales no quiere decir que sea alternativo. La elección no implica la alternabilidad. Son principios diferentes y no se pueden manipular. La circunstancia de que el pueblo tenga la posibilidad de escoger cada periodo un nuevo presidente no implica el respeto a la alternabilidad, la cual se da sólo si existe una limitación temporal al ejercicio del poder que permita que otros ciudadanos se alternen en el mismo.
En el continente americano ninguna de las democracias existentes consagra la reelección indefinida. Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos contemplan una sola reelección inmediata. Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Chile, El Salvador, Panamá, Perú y Uruguay permiten la reelección luego de transcurrido uno o más períodos de gobierno. Honduras, Guatemala, México y Paraguay prohíben absolutamente la reelección presidencial. Todas estas constituciones establecen límites temporales en la duración de los mandatos presidenciales precisamente para proteger y garantizar el principio republicano de la alternabilidad. Solo los regímenes antidemocráticos de Venezuela y Nicaragua, contemplan ahora la reelección indefinida presidencial, impuesta por mecanismos inconstitucionales en ambos países.
Nadie puede eliminar este principio de la alternabilidad, ningún Presidente ni ninguna Asamblea Nacional Constituyente. Ningún pueblo puede cambiar este principio fundamental. Hacerlo, sería la destrucción de los cimientos de la República y de la democracia. Sería el asesinato de la Constitución y por consiguiente del pueblo mismo; como ocurrió en Venezuela al aprobarse la enmienda constitucional que consagró la reelección indefinida.
En conclusión podemos afirmar que las reelecciones presidenciales son perniciosas y no son convenientes para las naciones, y las reelecciones indefinidas o perpetuas son antidemocráticas y antirrepublicanas, y son la vía para la instauración de dictaduras de fachada democrática.
Por: Dr. Álvaro F. Albornoz P.
Doctor en Derecho Constitucional
Profesor Universitario
catrachovenezolano@gmail.com
Muchas Constituciones consagran que los gobiernos son republicanos, democráticos, alternativos y pluralistas.
En este sentido, tenemos que la alternabilidad es la posibilidad real de que los gobernantes cambien periódicamente mediante mecanismos legales, principalmente electorales, a fin de que determinados partidos o personas no se perpetúen en el poder, lo cual es por esencia antidemocrático.
Podemos afirmar que este rasgo es expresión concreta de la llamada pluralidad, y supone la existencia de partidos políticos con diferentes doctrinas ideológicas que aspiran al poder, y que generalmente se alternan en su ejercicio según lo determine el pueblo mediante las elecciones periódicas, libres y transparentes.
Los gobiernos democráticos, constitucionales, republicanos, pero sobre todo decentes, no deben ser de décadas ni mucho menos eternos. La alternabilidad o alternancia, en sí misma, se justifica con facilidad. El constitucionalista Duverger, decía que es una medida precautelar contra la tendencia opresora de aquellos que se entronizan en el Poder. También lo decía Simón Bolívar en su famosa frase del Discurso de Angostura que todos conocemos: “Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, los mande perpetuamente”. Pero también está la necesidad de rendición de cuentas por parte del gobernante. Un presidente que sabe que permanecerá mucho tiempo en el poder, tiende a administrar los recursos con impudicia, porque de confirmarse su continuismo, está seguro que no tendrá que rendirle cuentas a nadie de sus arbitrariedades y desmanes.
Una de las características básicas de todo gobierno medianamente civilizado, es sin dudas, la alternabilidad democrática. La alternabilidad, es la renovación, el refrescamiento, es el oxígeno limpio que nutre los pulmones de la libertad y la democracia. Lo opuesto a este principio republicano, son las pretensiones de perpetuidad en el poder, es el impedir un relevo en la conducción del país.
Así tenemos, entonces, que la reelección indefinida o perpetua, atenta contra los principios básicos de una democracia y contra los propios cimientos de la República.
Ahora bien, las Constituciones son instrumentos para poner freno al ejercicio del poder, para limitarlo en beneficio del colectivo. Las Constituciones no son ligas de goma que se pueden estirar a la medida del gobernante de turno. Son pactos sociales que se deben respetar. Dentro de esos pactos sociales hay principios fundamentales que son intangibles, pétreos o inmodificables, que no se pueden alterar así lo quiera la mayoría de la población; porque justamente garantizan y preservan a la sociedad de manipulaciones mesiánicas y populistas que a la final acaben con los bienes tutelados por la Constitución, entre ellos la democracia y la República como forma de gobierno. Esos principios fundamentales no pueden estar sometidos ni siquiera a mayorías circunstanciales que pueden ser producto de esquizofrenias sociales o colectivas o de manipulaciones logradas a través del abuso del poder y el uso de sofismas jurídicos.
Entre esos principios fundamentales protegidos por la Constitución está el principio republicano de la alternancia en el poder o principio de alternabilidad.
Este principio de la alternabilidad es un bien tan preciado, que en algunas Constituciones se llega al punto de considerar como delito de traición a la patria, la infracción a la alternabilidad en el ejercicio de la Presidencia de la República, el cual es tipificado como obligatorio. Así lo hace la Constitución de Honduras en su artículo 4; la cual además en su artículo 239, establece una sanción de cese en el ejercicio del cargo y una inhabilitación política por un periodo de 10 años, para todo aquel que quebrante esta disposición constitucional o proponga su modificación por cualquier vía.
La reelección indefinida vulnera el principio de alternabilidad, porque permite o hace posible que una misma persona se mantenga en el poder sin limitación temporal alguna. Y eso es justamente, lo que pretende evitar ese principio.
No se pueden confundir los principios “electivo” y “alternativo”, ya que son dos principios diferentes. El hecho de que el presidente pueda ser elegido en votaciones universales no quiere decir que sea alternativo. La elección no implica la alternabilidad. Son principios diferentes y no se pueden manipular. La circunstancia de que el pueblo tenga la posibilidad de escoger cada periodo un nuevo presidente no implica el respeto a la alternabilidad, la cual se da sólo si existe una limitación temporal al ejercicio del poder que permita que otros ciudadanos se alternen en el mismo.
En el continente americano ninguna de las democracias existentes consagra la reelección indefinida. Argentina, Brasil, Colombia, República Dominicana y Estados Unidos contemplan una sola reelección inmediata. Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Chile, El Salvador, Panamá, Perú y Uruguay permiten la reelección luego de transcurrido uno o más períodos de gobierno. Honduras, Guatemala, México y Paraguay prohíben absolutamente la reelección presidencial. Todas estas constituciones establecen límites temporales en la duración de los mandatos presidenciales precisamente para proteger y garantizar el principio republicano de la alternabilidad. Solo los regímenes antidemocráticos de Venezuela y Nicaragua, contemplan ahora la reelección indefinida presidencial, impuesta por mecanismos inconstitucionales en ambos países.
Nadie puede eliminar este principio de la alternabilidad, ningún Presidente ni ninguna Asamblea Nacional Constituyente. Ningún pueblo puede cambiar este principio fundamental. Hacerlo, sería la destrucción de los cimientos de la República y de la democracia. Sería el asesinato de la Constitución y por consiguiente del pueblo mismo; como ocurrió en Venezuela al aprobarse la enmienda constitucional que consagró la reelección indefinida.
En conclusión podemos afirmar que las reelecciones presidenciales son perniciosas y no son convenientes para las naciones, y las reelecciones indefinidas o perpetuas son antidemocráticas y antirrepublicanas, y son la vía para la instauración de dictaduras de fachada democrática.
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